Lector de tabaquería: una tradición cubana
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- Categoría: Santiago de Cuba
- Escrito por Angela Santiesteban y Luis Sánchez / Fotos: Guibert
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La fábrica de tabaco del municipio de Contramaestre marcha en el pelotón de avanzada entre sus homólogas del país, con una producción de unos 115 mil por encima del 2017, por lo que aspiran a llegar a unos 5 millones 850 000 tabacos para el consumo nacional.
Este laborioso colectivo no deja de mover sus manos mientras que Xiomara Corría Reyes, les leía las noticias del día publicadas en el diario Granma.
Ella nos comentó de su trabajo como lectora de tabaquería en el centro fabril y de la satisfacción que siente al hacerlo: “me desempeño como lectora desde el 2005 y he tenido el privilegio de participar en los tres eventos que se han efectuado a nivel nacional.
“También he asistido a los interprovinciales en Holguín y en Las Tunas respectivamente. Mi trabajo me encanta, soy graduada de Estudios Socioculturales en la Universidad.
“La auto-preparación es sistemática. ¿Vivencias? Tengo varias, recuerdo que cuando comencé el primer libro que les leí fue Reto a la soledad, de Orlando Cardoso Villavicencio.
“Como el libro es voluminoso se me ocurrió saltarme unas páginas y ellos se dieron cuenta. Al otro día, a modo de comprobación, para ver si estaban siguiendo con atención la lectura, salté una página y rápidamente me dijeron que no me había quedado ahí.
“Este suceso, para mí fue una lección de vida que nunca más lo volvería a hacer y desde entonces por respeto a ellos primero me leo el material para saber dónde puedo parar y comenzar al otro día, puede que sea en la parte más emocionante de la lectura para que queden cautivados.
“Además he creado mi propia técnica, que pienso presentarlo en Forum, yo hago un diagnóstico, camino por el taller, converso con ellos, tomo café y de ese modo he logrado que tengan confianza en mí; me cuentan sus problemas, que si es laboral rápidamente canalizo en el área en la que está la situación y si no lo transmito a la dirección y con la misma agilidad se le da respuesta.
“Hay tres horarios de lectura, el primero no es opcional, es la lectura de la prensa, con las noticias de mayor relevancia, uno de los temas en que se intercambia y se discute sanamente es en el del deporte, por lo que como le dije tengo que estar muy bien preparada.
“El segundo es un tanto opcional, les hago propuestas de diferentes géneros literarios, ellos seleccionan las que quieren escuchar y en el tercero de las resoluciones que están vigentes o se van a implementar que me las entrega la administración. Termino la lectura cada día con una reflexión para la vida que ellos esperan.
“Me satisface mucho que les guste lo que hago, pero me lo he ganado con el respeto que les tengo y con la auto-preparación y pienso ser lectora de tabaquería toda mi vida.

“El lector debe poseer una voz clara y pronunciación correcta, ser lo suficientemente culto para poder interpretar y evacuar las dudas o servir de árbitro en discusiones sobre materias históricas, literarias y hasta científicas”.
Luego de conocer a Xiomara en la tabaquería del municipio de Contramaestre, indagamos sobre el surgimiento de este oficio y encontramos materiales que reflejan que es una práctica en Cuba y según los conocedores del tema no tiene similares en otras partes del mundo y la historia recoge que el 21 de diciembre tuvo lugar la primera lectura de tabaquería en la fábrica habanera de “El Fígaro” en 1865.
Por otra parte en la emigración, esas lecturas se fundaron en Cayo Hueso, donde no solo se leían los periódicos y revistas, sino que también se escuchaba la voz de la libertad. Por eso Martí tomó como tribuna el puesto de los lectores de tabaquería para hablarles a los tabaqueros en Tampa, Ibor City y hasta Nueva Cork, colaboradores y contribuyentes que luchaban por una Cuba Libre.
Este oficio se mantiene hasta nuestros días en las fábricas de tabaco del país como Patrimonio de la Nación Cubana, para informar, debatir y dar a conocer todo lo que acontece en el país por lo que es nuestro deber conservarlo, porque como expresó nuestro Héroe Nacional “La mesa de lectura de cada tabaquería fue tribuna avanzada de la libertad...”

