Dándole sabor a todo un territorio
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- Categoría: Santiago de Cuba
- Escrito por José Carlos Roque Vila / Fotos: Autor
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“Agrofrutales”, se denomina el proyecto de apoyo al fortalecimiento de la cadena de frutales a nivel local, implementado en los municipios de Santiago de Cuba y Contramaestre, resultado de la alianza entre el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el gobierno de Canadá y el Ministerio de la Agricultura de Cuba, que tiene como fin mejorar el desempeño y gestión de la cadena de frutales en territorio indómito y en Alquízar, Caimito y Artemisa, en el occidente del país.
Tal programa persigue ese objetivo mediante una mejor gestión y desempeño de las cadenas agroalimentarias del mango, la guayaba y la papaya, abarca hasta marzo de 2022, y dispone de un presupuesto donado por Canadá ascendente a 4,8 millones de dólares.
En territorio santiaguero los principales objetivos de implementación se encuentran en tierras de El Caney y en las pertenecientes a la Empresa Agroindustrial América Libre de Contramaestre, con un amplio soporte para la siembra y cultivo de diferentes variedades, en las más de mil 100 hectáreas destinadas a este fin.
Este municipio por sus condiciones y el apoyo de las estructuras campesinas es el que más se destaca, con cuatro cooperativas insertadas al Movimiento de las 206 Cooperativas de Frutales, que a nivel nacional propician los encadenamientos productivos frutícolas a partir de nuevas bases tecnológicas y modelos gerenciales y de organización de la producción.

En estos lares, donde se encuentra el mayor polo productivo de la provincia se potencian las capacidades locales y para diagnosticar, proyectar y gestionar estratégicamente los frutales, incorporando el enfoque de cadenas, comprensión del mercado y el análisis de oportunidades para retornos sostenibles a la inversión.
Del total de tierras donde hoy se cultivan el mango, la guayaba, la frutabomba, el aguacate, piña, coco y otras frutas, el cítrico reporta la menor cifra con 308 hectáreas, aunque “a partir de nuevos proyectos se espera que ascienda, en los próximos años a más de mil”, según afirma Yunior Figueredo Flores, Director General de la mayor empresa productora de frutas en el oriente de Cuba.
Según expresó a Sierra Maestra el directivo: “las cadenas de mango, guayaba y papaya son un gran aporte para el desarrollo local de los municipios beneficiados con el proyecto, pues representan importantes fuentes de alimentos, empleo, ingresos y calidad de vida para la población de estas demarcaciones”.
El objetivo es viable teniendo en cuenta la alta calificación científico técnica de la fuerza de trabajo, desde el campo hasta la industria, que garantiza la sostenibilidad y competitividad de la producción de frutas en este municipio.
Las frutas tropicales que se cultivan en Santiago de Cuba son de gran aceptación por su sabor característico, atendiendo a las bondades climáticas de esta zona geográfica y siguen teniendo una alta demanda en las industrias procesadoras, dándole sabor a todo un territorio.

