Los pobladores del Consejo Popular de El Caney, esperaron el alba del 7 de abril de 2017, en la calle para darle la bienvenida a la antorcha de amor y buen hacer; antorcha que se encendió en el frente de los locales que fueron afectados por un fuego el 8 de noviembre de 2016 en Enramadas, y se recuperaron en tiempo récord con un nuevo estilo de trabajo, que se ha irradiado a otras comunidades como Los Cangrejitos, Chicharrones y Van Van.
Con alegría, júbilo y espíritu revolucionario recibieron la llama, que fue portada por dos glorias del deporte en Cuba, Gusbel Plutin e Ilso Carcacés. Por estos días se abrieron nuevos frentes de trabajo en El Cobre, El Cristo, Altamira, el centro urbano José Martí, micro 3 del Abel Santamaría y Boniato.
Al pasar casi un año, vemos que El Caney, lugar donde se gestaron importantes pasajes de la historia de lucha por la emancipación de la nación, cambió para bien de sus habitantes; se trabajó en unos 82 objetos de obra, que hoy brindan servicios a los pobladores.
Los constructores y habitantes del mundialmente conocido Caney de Oriente, como dice la canción de Félix B. Caignet, cumplieron con la Regla de Oro, trabajar incansablemente y hacer del lugar uno de los más bellos de Santiago de Cuba.
Se repararon centros gastronómicos y de servicios, ya es una realidad la reconstrucción de la bodega Praga, el consultorio de Los Pinos y el cine, habilitado como sala 3D, con servicio Wifi, un Mercado Ideal, una carnicería y un parque infantil, la biblioteca, un viejo sueño de los caneyenses, entre otros objetos de obra.
Hoy los habitantes de El Caney tienen tremendo jubileo, se deleitan con los beneficios y éxitos, algunos sentenciaron que todo es gracias al proyecto Santiago Arde y al empeño de sus nativos comandados por el presidente del Consejo Popular y Virgen, la vicepresidenta del Poder Popular Municipal, quien se mantuvo a pie de obra en el lugar y trabajó sin descanso.