El potente sol caribeño nunca ha sido pretexto para que el santiaguero abandone las andanzas por las concurridas calles de la urbe, y que hoy presentan una ciudad rejuvenecida. Hace unos días escuché a alguien decir que el calor y la moda no pegan, pues para lucir “lo último” había que estar fresco y en Santiago no se podía. La verdad es que a muchos les cuesta mantener el glamour sin marchitarse cual arbusto en plena sequía, pero no por eso dejan de lucir con la elegancia que el verano amerita.
El sombrero, sustito o complemento de paraguas y sombrillas, se ha convertido en una prenda de vestir casi imprescindible en esta etapa. Diversos diseños, artesanales, industriales, y hasta improvisados, llegan hoy a conquistar los estilos en casi todos los grupos etarios. Por ello, como iniciativa de las principales autoridades en la provincia, en la tarde de este sábado pudimos disfrutar de un festival de verano que tomó como escenario la popular Plaza de Marte, y cuyo objetivo fue promover el uso de este como parte de la tradición caribeña.
“Durante estos meses el pueblo tendrá la posibilidad de adquirir una gran variedad de sombreros artesanales, como parte de las acciones que estamos desarrollando para recuperar esta cultura en ambos géneros y en todas las edades”, comentó a Sierra Maestra Sara Randich Danger, especialista principal de diseño de las industrias locales en Santiago de Cuba.
“Buscamos incorporar esta prenda en las diferentes manifestaciones artísticas, agrupaciones campesinas, y cada sector que se pueda. Por tal motivo, quisimos reunir a un considerable número de artesanos de todos los municipios para que mostraran y comercializaran sus creaciones a partir de la demanda que tengan, algo que ha sido provechoso ya que tuvimos alrededor de 150 tipos de sombreros con gran atractivo”.
Auspiciado por la Empresa Provincial de Industrias Locales, el Poder Popular Provincial, y el Centro provincial de Casas de Cultura, el Festival del sombrero llamó la atención de los transeúntes, quienes se acercaban para conocer hasta las formas de elaboración de estos.
Luis Alberto González Cabrales “Lagoc”, artesano independiente de Contramaestre, comentó a Sierra Maestra que regresó a Santiago de Cuba luego de haber presentado sus confecciones en el recién concluido Festival del Caribe, para “extender la esencia de un festival homólogo del cual soy responsable en mi municipio y que próximamente celebrará su cuarta edición.
“Hace más de veinte años que hago sombreros, en especial los popularmente conocidos como happy, confeccionados con hojas de la penca de coco y que solemos ver durante el verano en zonas de esparcimiento como playas, ríos, carnavales… Me siento muy dichoso por realizar esta labor que a tantos gusta y que, permite emplear recursos naturales de fácil adquisición sin dañar al medio ambiente”
Sombreros de yarey, malangueta, fibra de anacahuita, guásima, majagua azul, y satín, se presentan como opciones de los mejores diseños para acompañar nuestra ropa este verano. En todo el mundo el sombrero artesanal es el más demandado por su variedad y tipos de tejido que pueden llevar el punto de arroz, cruzado, emparche y otros de mayor o igual complejidad. No podemos negar que, para minimizar el sofocante calor, lo mejor es llevar sombrero, mientras más natural mejor, pues esa es la moda de verano.