En la revitalización del programa de plantaciones de cedro, como parte de una estrategia que dada su importancia debía ser escalonada y constante, andan de conjunto especialistas de la rama agropecuaria y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de este territorio suroriental.
El cedro, cuya madera aromática y aceite resinoso han sido utilizados y venerados por los seres humanos durante miles de años, constituye en estos tiempos una prioridad, sobre todo si se tiene en cuenta que su no reforestación hace decaer el empeño de los tabacaleros en la exportación de los puros.
De toda esta acción, Caridad Catalanes, especialista de la Estación Experimental de Tercer Frente, explicó que es un programa que se ejecuta desde hace dos años para la plantación intensiva de cedro, usado en las cajas de tabaco y para la exportación.
“Aunque reconocemos que la entidad se ha demorado en ejecutar el programa, también debe saberse que el cedro se siembra mezclado, nunca solo, no obstante, sabemos que tenemos que trabajar duro por recuperar el tiempo.”
Muestra de su accionar es la compra de semillas con mejoramiento genético en los bancos de la Estación de Guisa, lo que significa que las simientes empleadas han sido mejoradas y constituye un avance para el programa.
Entre las bondades de la madera de cedro es que no se pudre y resiste al clima, lo que la convierte en elección ideal para muebles, construcciones de diversos tipos y cajas de tabaco, mientras su aceite perfumado es repelente natural de las polillas, utilizado además por sus propiedades antisépticas y astringentes.
Comentarios
Suscripción de noticias RSS para comentarios de esta entrada.