Lo mejor del escorpión es la toxina
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- Categoría: Santiago de Cuba
- Escrito por Luis Sánchez del Toro / Fotos: Daniel Houdayer
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El consejo popular Salvador Rosales, localizado en el municipio de Songo-La Maya, avanza hacia su consolidación como Polo científico de la provincia de Santiago de Cuba. Allí, donde existió un pequeño y eficiente central azucarero que hizo historia por muchos años entre sus pobladores, se robustece un moderno laboratorio para la extracción del veneno del escorpión azul, una toxina que da origen al medicamento reconocido mundialmente como Vidatox.
En conversación con el Dr. Carlos Manuel Moreno Mendoza, jefe del Grupo de Desarrollo y Calidad de la Empresa Laboratorio Biológico Farmacéutico (Labiofam) de Santiago de Cuba, destacó que el proyecto identificado popularmente por esa demarcación como “El Escorpionario” aún está en proceso de perfeccionamiento, teniendo en cuenta que los trabajos que se llevan a cabo garantizarán un incremento de la capacidad actual ascendente a 11 000 escorpiones.
Más de una decena de hombres y mujeres, entre ellos especialistas y técnicos, realizan una esmerada labor con el alacrán Rhopalurus Junceus o alacrán azul, endémico de nuestro país, cuyo veneno produce una enzima llamada clorotoxina, sustancia que hasta el momento ha sido sintetizada en el medicamento Vidatox, un producto homeopático fabricado y registrado en Cuba por la Empresa cubana Labiofam.
Manifestó el experimentado investigador, que el proceso de fomento de la especie, selección y extracción de esa materia prima es muy riguroso, de ahí que también intervengan organismos como el Citma y Bioeco, de forma tal que no se produzca ninguna afectación al medio ambiente y a la perpetuidad de la especie, y se realice con eficiencia la mayor extracción de la toxina, que es enviada finalmente hasta la provincia de Cienfuegos donde en un laboratorio altamente certificado es elaborado el Vidatox.
Este producto homeopático registrado en el 2011, se comercializa actualmente en la red nacional y en más de 50 países del planeta, específicamente en Europa, con una gran aceptación y probada eficacia, ya que es de utilidad analgésica y contribuye a reducir los efectos secundarios de la radioterapia y la quimioterapia. Además, posee propiedades antitumorales y antiinflamatorias, dijo Moreno Mendoza.
El reto de la empresa santiaguera, según lo previsto en el Programa de Desarrollo 2018-2030, es convertir al “Salvador Rosales” en un polo productivo, donde se inserten otras producciones e investigaciones acordes con las condiciones objetivas y áreas existentes; en ese empeño está la creación de un laboratorio, el cual permita cerrar el ciclo de producción del medicamento de Vidatox, y no se tenga que trasladar la toxina a las provincias de La Habana y después a Cienfuegos.
El Doctor Carlos Manuel Moreno Mendoza, expresó que paralelamente ya se construye una Planta de microorganismos eficientes o bioproductos, encaminada a dar cobertura a la obtención de productos biológicos de origen natural, que permitan el control, nutrición y desarrollo de las plantas y animales de los productores agrícolas, particularmente los vinculados con el cultivo de los granos, esencialmente en los municipios de San Luis, Contramaestre y Palma Soriano.
Esa Planta, se encuentra actualmente a más de un 60 % de ejecución, y se erige por los constructores de la empresa de mantenimiento de Songo-La Maya, quienes realizan un esmerado trabajo para terminarla con calidad. Esta, es consecuencia de la participación de la empresa Labiofam, en una convocatoria del Programa Más Alimentos del proyecto Agrocadenas.
A ese llamado nos insertamos directamente, afirmó el Dr. Carlos Manuel, como investigadores, productores y comercializadores para ir paulatinamente satisfaciendo las necesidades y abastecer a los productores, además de contribuir a la estimulación, alimentación y control de plagas en los cultivos y animales.
El espectro de trabajo y las expectativas del Polo científico-productivo de “Salvador Rosales”, ya no es una quimera y se hace realidad a partir del sostenido trabajo de los obreros de la Empresa Labiofam de Santiago de Cuba.

