Santiago de Cuba, / ISSN 1681-9969

A+ A A-

Familia es más que esquemas

familia1Hace 20 años, si me preguntaban qué era una familia, respondía "papá, mamá y nené". Por supuesto, "nené" era yo. Pronto descubrí que mis abuelos, tíos, primos, parientes políticos y demás, también eran "familia". La conclusión obvia fue "todo el que tenga mi misma sangre".



Pero entonces el tiempo pasó y, como dice Buena Fe, no quedó el dibujo de papá, mamá y nené. Ya a los 10 años, mi esquema familiar incluía a los cónyuges de mis respectivos padres y a sus hijos, que no tenían mi sangre ni necesariamente me caían bien, pero eran una realidad indiscutible. Y mi familia obtuvo un nuevo y no muy halagador apellido: "disfuncional". Disfuncional significa que algo no funciona bien, pensaba yo. ¿Quién tiene el derecho de decir que mi familia no funciona? Mi padre nunca se alejó más de dos cuadras. Yo estudié, obtuve buenas notas, me siguieron amando…Entendí que mi familia se reconstituyó.

Han pasado trece años más. Casi catorce. Y familia, en mi diccionario personal, equivale a los que amamos... y que nos aman. Incluye a los que conviven conmigo (tres generaciones completamente discordantes bajo un mismo techo), a los consanguíneos que viven en otras casas o en otras provincias o en otros países. A los que, sin consanguinidad alguna, influyen diariamente en mi vida, estado de ánimo, y hasta participan en mi toma de decisiones. A los amigos realmente cercanos, que a veces contribuyen más que muchos "carne de mi carne" regados por el mundo. A las mascotas, cómo no.

Decir que una familia es disfuncional solo porque los padres están divorciados, en pleno siglo XXI, es una necedad. Ya ni siquiera el término “poco convencional” se adecua a la situación. A veces las familias funcionan mejor de lejos. En la realidad cubana actual, con los problemas de vivienda y demás factores, la convivencia se ha vuelto una verdadera maestría. En algunas ocasiones, un deporte de alto riesgo. En ocasiones hay que tomar distancia, antes de que los problemas de la cotidianidad acaben matando el amor.

Al final, el problema de la familia se resume en la palabra "amor". Lo mismo puede estar constituida por una pareja, con hijos o sin ellos; un grupo de amigos, o por el tradicional "familión" de 50 integrantes. O por una pareja gay. O por un señor y un perro. O por una tía y un sobrino. Las familias pueden incluir hijos adoptados, o amigos del hijo que duermen en el sofá, y amiguitas de la hija que han celebrado todas las fechas importantes juntas desde que nacieron. Y perros malcriados, gatos revoltosos, tortugas dormilonas, cotorras escandalosas.

La familia es algo mucho más grande que una pareja heterosexual y un bebé. Mucho más. Nosotros, los que no entramos en el cada vez más escaso esquema tradicional, no somos necesariamente "disfuncionales". Ni siquiera “poco convencionales”. Y solo hay que tener ojos para ver.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Lock full review www.8betting.co.uk 888 Bookmaker

Periódico Sierra Maestra/ Correo: cip226@enet.cu / Directora: MSc. Olga E. Thaureaux Puertas/ Redacción Digital: Lic. Clara Gayoso Giro, MSc. Arnaldo Clavel Carmenaty / Informático: Ing. Alberto Elers Pérez / Copyright ©. Todos los Derechos Reservados. Autorizamos la reproducción de trabajos de este sitio, siempre que sea de forma íntegra y se cite la fuente.