Homenajearon Raúl Castro y Díaz-Canel a mártires de la Revolución
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- Categoría: Santiago de Cuba
- Escrito por María de Jesús Chávez Vilorio / Fotos: Daniel Houdayer
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La colocación de ofrendas florales a nombre del Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba, General de Ejército Raúl Castro Ruz; del Presidente cubano, Miguel Díaz-Canel Bermúdez; de los Consejos de Estado y de Ministros y del pueblo de Cuba, fue uno de los momentos más emotivos del homenaje que rindieron hoy los santiagueros a los mártires de la Revolución.
Rosas y geranios fueron depositados ante el Panteón de los Mártires del 26 de Julio, y las tumbas de la familia País García, los hermanos Díaz, Raúl Pujol y René Ramos Latour en el Cementerio Santa Ifigenia.
Pero la jornada de conmemoración por el asesinato hace 62 años de los jóvenes Frank País García y Raúl Pujols –fecha escogida como el Día de los Mártires de la Revolución- inició mucho más temprano en la Ciudad Héroe. Eran apenas las siete de la mañana y ya no cabía un alma en el Callejón del Muro. Una representación del pueblo santiaguero se había congregado allí, para rendir tributo a la memoria de sus mejores hijos.
Al acto asistió Beatriz Johnson Urrutia, presidenta de la Asamblea Provincial del Poder Popular, junto a miembros del Buró Ejecutivo del Comité provincial del Partido y a veteranos de la Asociación de Combatientes. La Banda Provincial de Conciertos, el trovador Eduardo Sosa y actores de teatro santiagueros ofrecieron su arte para rendir homenaje. Una ofrenda floral se depositó en el sitio donde cayera, en 1957, el eterno Frank.
De esa forma recordó el pueblo santiaguero a los jóvenes que nos demostraron, como siempre y cuando más falta hacía, que morir, por esta Patria, es vivir.
Jefe de acción y sabotaje y miembro de la Dirección Nacional del Movimiento 26 de Julio, Frank País fue sorprendido junto a Raúl Pujols en el Callejón del Muro por soldados de la tiranía batistiana, que lo fulminaron tras más de 30 disparos. Tenía solo 22 años y estaba a punto de casarse. Su entierro fue una de las manifestaciones populares más grandes y valientes que ha visto este país, al constituir directa provocación al dictador Fulgencio Batista. Se decretó una huelga general que involucró a miles de hombres y mujeres en toda Cuba.



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Humildemente Dr Dariel Santana Poll
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