Con otro buen desempeño cerrará el Movimiento de la Agricultura Urbana, Suburbana y Familiar (MAUSF) en la provincia de Santiago de Cuba, que no obstante a mantenerse a la vanguardia entre sus homólogos del país, experimentará en esta ocasión crecimientos cuantitativos y cualitativos, a favor de satisfacer paulatinamente las necesidades alimentarias del pueblo.
Lo anterior, se corroboró durante las conclusiones del recorrido # 85 del Grupo Nacional del MAUSF, que si bien realizó un exhaustivo examen de los diferentes subprogramas en cada uno de los municipios, también consideró y tuvo en cuenta la puesta en práctica de nuevas iniciativas y la activa participación popular, que ratifican a ese Movimiento diseñado para resolver problemas cuando hay dificultades.
En esta oportunidad, los nueve municipios fueron calificados de Bien, con destaque para Contramaestre, Segundo Frente y Palma Soriano, ocupantes del primero, segundo y tercer lugar, respectivamente, mientras la provincia con la elevada calificación integral de 94.85 puntos se mantenía dentro del pelotón de vanguardia en esta importante actividad económica.
Sobresalió además, que todos los organismos, organizaciones y fincas de plantas medicinales alcanzaron la nota de Bien; las nueve granjas urbanas se certificaron como rentables y nuevas estructuras productivas, productores individuales y patios familiares obtuvieron diferentes categorías, reafirmando sus condiciones de punteras, en tanto otras quedaron pendientes a futuras valoraciones.
Entre los estimulados figuraron, la finca de Chalons, en Santiago de Cuba y el patio de Mireya Tamayo, de Songo-La Maya, con la Referencia Nacional; la finca Amistad San Luis-Nicaro, del productor sanluisero Amado González González, con la Doble Excelencia; la Unidad Básica de Producción Cooperativa (UBPC) Santa Rosa, en Tercer Frente, con la Triple Excelencia, así como también la finca municipal de semilla de Guamá, con la Cuarta Excelencia, entre otros, reconocimientos.
Segundo Frente, junto con los Consejos Populares (CP) de Tumba Siete, San Benito y Mayarí, ratificaron sus categorías de Referencia Nacional, en reconocimiento a la labor integral desarrollada. De igual manera, los municipios de Contramaestre y Palma Soriano, y el CP Dos Ríos exhibieron estabilidad en su trabajo con la finalidad de alcanzar en próximas visitas la alta condición del Movimiento de la Agricultura Urbana.
En Santiago de Cuba, el transcurso del presente año está marcado por una motivación hacia la participación popular en esta tarea, que tiene sólidos resultados en varios Consejos Populares donde se involucran de lleno sus pobladores aprovechando cada pulgada de tierra. Allí, se multiplican las parcelas y patios, los cuales no solo acrecientan la producción hortícola, sino también las áreas productoras de posturas para entregar semillas a la comunidad.
Los polígonos agrícola en Revolución, la puesta en práctica de la tecnología de la siembra empalada y los adelantos en la transformación de los organopónicos La República, el más grande del país, y la reconversión del “San Rafael” en San Luis, son muestras de reanimación y de la necesidad de potenciar al máximo la producción de hortalizas y condimentos frescos, subprograma pionero e insignia del MAUSF de Cuba, el cual forma parte de un sistema organizado desde 1997, cuyo antecedente data del 27 de diciembre de 1987 cuando el General de Ejército Raúl Castro Ruz, indicó la generalización de los organopónicos en nuestro país.
El progreso de esta actividad no esquiva los retos, que aún quedan por delante cuando se trate de la sostenibilidad y el empeño de contribuir a la soberanía alimentaria del territorio. De ahí, que de los 19 subprogramas evaluados, fueran estimados como los más deficientes el manejo agroecológico de plagas y la producción de alimento animal, lo que se adiciona al cambio en la forma de actuar y trabajar en los municipios de Songo-La Maya y Mella, los más rezagados entre sus homólogos de la provincia.
Mucho empeño, trabajo fuerte e intencionalidad imprimen los hombres y mujeres incorporados a esta tarea, que si bien no llega a satisfacer plenamente la cocina santiaguera, marca por el momento el final de otro buen año y el despunte hacia mayores resultados productivos.