El Papa Francisco se despidió de esta ciudad hace unos momentos, mas la repercusión de su visita se aprecia en los miles de personas que acudieron a las calles y encuentros eclesiales a verle, escucharle o darle el saludo gentil que distingue a los santiagueros.
José Álvarez Ayra, artista de la magia: “No tengo creencias religiosas, pero estoy asombrado. Me identifico con los planteamientos del Papa, está buscando la unión entre los creyentes de distintas denominaciones religiosas y los no creyentes. Me remonto a los años de mi niñez cuando se hacían las procesiones de la Virgen y salían las damas de la alta sociedad con sus mejores atuendos y joyas, todo un exhibicionismo de opulencia y poder. Sin embargo, aprecio la diferencia con Francisco, es sencillo, humilde. Creo más en él que en los Papas de aquella época, que no me decían nada. Es una revolución dentro de la iglesia y siento que debo apoyarlo.”
Luis Correa Herrera, 12 años: “Soy estudiante de Séptimo 1 en la Escuela Secundaria Básica Félix Varela Morales, vine con los compañeros de aula y profesores. La presencia del Papa es muy importante para Cuba, ya que nos dio su bendición. Me impresionó mucho verlo por primera vez en vivo. Voy a la iglesia bautista y siento que como cristianos todos expresamos una misma fe en Dios y debemos trabajar y orar juntos.”
Imilsi Delfino Morales, 25 años: “No asisto a la iglesia, aunque creo en Dios y en la Virgen de la Caridad del Cobre. Tengo 13 semanas de embarazo y siento que el Papa Francisco nos trae bendición, paz y armonía. Sus palabras me guiarán en la familia que pronto formaré. Además, no todos los días se nos da la oportunidad de ver a una figura representativa de la religión a nivel mundial.”
Paloma García, española: “Estoy muy impresionada con la movilización ante la visita del Papa Francisco, la gente ha salido a las calles para poder verle. Es una oportunidad para eliminar fronteras y unir a los pueblos, no solo de este país sino de todas las regiones del mundo a través de la religión. Fue coincidencia nuestra visita, no sabíamos que venía y nos pilló aquí y en Holguín, tenemos Roma más cerca, pero lo hemos visto en Cuba.”
Irmina Matamoros Álvarez, 73 años, jubilada de Educación: “La visita me da mucha alegría, es el tercer Papa que viene a Cuba, veo que el recibimiento ha sido muy popular y esplendoroso. Le agradecemos los logros que él ha tenido en cuanto a las relaciones con Estados Unidos. Es una figura internacional muy querida por la humanidad, nos sentimos satisfechos y orgullosos de recibirlo. Le reconocemos también los cambios que ha introducido en la iglesia católica, cómo se ha extendido a las comunidades periféricas y marginadas.”