En el municipio de Guamá, ya funciona desde el pasado primero de septiembre el círculo infantil “Sueños de Celia”, primero de su tipo erigido en esta montañosa localidad de la Sierra Maestra; una institución que marcará a partir de estos momentos la vida de generaciones de niños que pasarán diariamente por sus salones, así como de numerosas educadoras dotadas de amor y paciencia.
La instalación cuenta con una matrícula de 146 niñas y niños, en su mayoría del consejo popular de Chivirico, cabecera del abrupto territorio, expresó la Licenciada en Educación Marlene Hernández Valdés, directora del centro, quien argumentó tienen el objetivo de proporcionar el cuidado, educación y recreación a los niños de las familias trabajadoras en las horas laborables de sus madres.
De igual manera, estaremos cumpliendo la doble función de permitir a las madres su incorporación a la producción y los servicios, brindar a sus pequeños la educación colectiva, proporcionar el desarrollo físico y mental armónico, trasladar a la vida familiar las costumbres y hábitos higiénicos educativos de la institución, así como ayudar a los padres a conocer y orientar mejor a sus hijos, afirmó Marlene.
Un total de 50 trabajadores, de ellos 24 educadoras, se encargan de la importante labor de dotar a los pequeños de conocimientos en áreas del desarrollo como la Lengua Materna, Nociones Elementales de las Matemáticas, Educación Física, Música, Artes Plásticas, Análisis Fónicos… además de facilitar el desarrollo de habilidades y capacidades para enfrentarse al futuro escenario escolar.
Para ello cuentan con unos 18 confortables recintos, entre los que sobresale una sala de computación, salones para los infantes desde segundo hasta sexto año, local para la logopeda, enfermería e instructoras de arte, entre otros, que contribuyen en el orden educativo a alcanzar buenos hábitos y modales de educación general entre los niños y niñas.
Manifestó Hernández Valdés, que la rehabilitación de la instalación comenzó el pasado nueve de febrero, y estuvo a cargo de constructores de las brigadas de la EPASE de Palma Soriano y de Mantenimiento de la Dirección municipal de Educación, además del apoyo de los trabajadores de los centros educacionales de la localidad.
Refirió finalmente, que en “Sueños de Celia” se reúnen los infantes de la familia trabajadora de sectores como Educación, Salud Pública, Agricultura, Comercio y Gastronomía, Alimentaria y Turismo, entre otros, quienes residen en demarcaciones como Chivirico, La Calabaza, El Marañón y Bayamita.
Con la creación de los círculos infantiles el 10 de abril de 1961, la obra humanista de la naciente Revolución comenzaba a andar. Era una experiencia inédita entre las tantas propuestas que engrandeció la incorporación social de las mujeres cubanas a la vida social y laboral, que tuvo como protagonista a la heroína de la Sierra y el llano, Vilma Espín Guillois, presidenta de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC).