Santiago de Cuba celebró el Festival del Adulto Mayor en conmemoración al Día Internacional del Anciano, celebrado cada 1 de octubre e instituido por la Organización de las Naciones Unidas en memoria de Ema Godoy Lobato, escritora mexicana que impulsó notables acciones a favor de ese segmento poblacional.
La Alameda Michelsen fue el escenario de un desfile donde la longevidad fue sinónimo de euforia. Allí convergieron adultos mayores de los cuatro distritos del territorio, y del resto de las zonas, para manifestar su alegría por la vida mediante composiciones gimnásticas, verbo, danzones y sonrisas.
“Nos reunimos aquí los adultos mayores santiagueros, como una sola familia, con el objetivo de celebrar la calidad de vida y la longevidad satisfactoria que poseemos gracias a las garantías ofrecidas por nuestro gobierno”. Declaró Rosa Despaigne Vaillant, presidenta de los Círculos de Abuelos en la provincia.
Precisamente, el Estado cubano ha introducido en sus programas nacionales una serie de medidas que armonizan con los principios aprobados por las Naciones Unidas en favor de las personas longevas. Hablamos de iniciativas como la ayuda domiciliaria, peñas culturales, casas y círculos de abuelos.
La Lic. Liudmila Sanamé Carvajal, Especialista Principal en Trabajo Social y Master en Longevidad Satisfactoria, comentó a Sierra Maestra: “Promover actividades como esta es de utilidad extrema, pues tributan a la socialización del anciano que entra en una etapa, generalmente después de jubilación, caracterizada por actitudes de aislamiento producto a la pérdida de roce social; entonces se torna vital el tributo a la autoestima, autodeterminación o estado anímico de estas personas”
Al conmemorarse el Día Internacional del Anciano multiplican su valía ítems como las aspiraciones existenciales, inclusión social y calidad de vida de los adultos de avanzada edad, en las fiestas celebradas en diversas partes del mundo.
Mientras tanto, la anciana Yolanda Ricoy Fernández declara para nuestras grabadoras: “Estoy encantada de la vida a mis 70 años. ¡Me siento divina siendo cubana y santiaguera! Este es un país maravilloso donde los ancianos tenemos todo para sentirnos bien”.