Es imposible hablar de Sol y Luna, si no contamos con la presencia de manos laboriosas de hombres y mujeres del municipio de Palma Soriano que pensaron en el bienestar de los demás antes que en el beneficio propio.
Cuerpos entregados de sudor tras unas palas agitadas entre cemento, gravilla y arena trabajaron duro en este 2015 para devolverle a Palma Soriano una imagen renovada.
Se levantaron y levantan obras. Atrás quedó lo infinito porque el trabajo hermana a los hombres, y ellos hablaron el mismo lenguaje ante un muro de vicisitudes mes tras mes para ganarle días al calendario.
Desde cualquier esquina se puede contemplar la mirada edificadora de cada lugareño para que siga fortaleciéndose lo cubano, el agradecimiento es de Palma Soriano. Sol y Luna con tu presencia.