“Este 2016 será un año muy difícil para la economía del país. Los efectos de la sequía, entre otros factores se harán sentir con más fuerza, no solo en la caña, también en el arroz, el tabaco, etc. Como vimos en la Asamblea Nacional, en el 2015 crecimos un en un 4%; pero esto tuvo que ver con las condiciones precedentes. Este año, sin embargo, ya no viene nada de atrás.
“Nosotros, por tanto, tenemos que ser conscientes de que se acabaron ya las explicaciones, cada uno debe cumplir con lo que le toca, porque todo lo que hagamos será poco y no podemos fallar. No se trata de hacer una ´zafra mejor´ por una cuestión de consignas, es una necesidad económica del país. Estamos obligados a crecer este año, y solo podremos si somos eficientes”.
Así se expresaba el Comandante de la Revolución José Ramón Machado Ventura, Segundo Secretario del Partido en la nación, en un intercambio con trabajadores azucareros de Santiago de Cuba.
Esta provincia que comenzó su campaña 2015-2016, el 18 de diciembre por el central Julio Antonio Mella, del municipio de Mella, cumple su plan hasta fecha al 76%, por lo que de las 6 mil 578 toneladas (ton) previstas solo ha producido unas 5 mil 30, con un rendimiento industrial de 7.65.
El “Paquito Rosales” del municipio de San Luis y el “América Libre” de Contramaestre, completan el trío de ingenios que se harán cargo de esta zafra en el territorio, en la que se han planificado un total de 92 mil 362 ton del endulzante con menos materia prima que en la pasada campaña, dedicada al 500 aniversario de la fundación de la villa santiaguera.
De ahí que el llamado del también Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba esté centrado en la búsqueda de la eficiencia:
“Tenemos un área mayor de caña que se ha venido sembrando de años anteriores, por lo que el área puede compensar la disminución existente en el rendimiento por hectáreas. Si la zafra se hace con el máximo de eficiencia se puede no solo cumplir, sino hacer un poquito más de azúcar con la misma caña que tenemos, para cooperar con la situación que tiene el país. Y yo estoy seguro de que sí se puede”.
Machado Ventura también se refirió a la necesidad de eliminar paulatinamente el corte manual de la gramínea con una mayor mecanización de esta actividad. Para ello es preciso, por un lado preparar condiciones geomorfológicas en los lugares donde todavía las combinadas no tienen acceso, y por otra parte arreglar definitivamente los caminos que tributan caña al central.
Además, insistió en la producción y venta de derivados como rones, vinos y licores, así como la obtención de alimento animal, fundamentalmente la miel tipo B, para contribuir igualmente con la economía cubana.