Quisiera que mis palabras no les resultasen como un discurso soberbio de Eva, algo difícil cuando perteneciendo al sexo femenino vengo a hablarles de epopeyas y misterios, belleza, altruismo, valentía, dedicación, virtud, de mujeres.
A menudo estas ocupan las líneas de Sierra Maestra en calidad de entrevistadas, testimoniantes y periodistas, hoy les propongo recordar a algunas y pensar también en la mujer común, en esa heroína anónima del trabajo y el hogar.
Imborrable es de la memoria aquella anécdota en que la madre mandó a callar el llanto ante la llegada del hijo herido y ordenó al más pequeño empinarse a la lucha. Sin duda era Mariana Grajales, la Madre de la Patria, santiaguera para orgullo nuestro. A lo largo de la historia varias hijas de esta tierra fueron marcando la estirpe que hoy nos distingue, dígase Elvira Cape, Doña Rosario García, Marta Rojas, Vilma Espín, Gloria Cuadras, entre tantas.
Si de ejemplos actuales se trata es obligatorio mencionar a la actriz Rebeca Hung, única galardonada con el Premio Nacional de Radio. En materia de innovación y aportes a la medicina cubana se destaca laDoctora Nancy Nápoles, fundadora del Campamento para Niños Asmáticosy creadora del jarabe que a tantos nos alivió resfriados y gripes.
La primera y única mujer ordenada en la región oriental como pastora es la Reverenda Gisela Pérez Muñiz, pensó que su ordenación -acontecida el 4 de febrero de 1998- abriría las puertas a otras que quisieran sumarse al liderazgo eclesial y aún no ha pasado. Gretchen Gómez González, con 24 años, desde el 2014 está entre las bisoñas Diputadas a la Asamblea Nacional del Poder Popular, es la más joven de la provincia y periodista de la Agencia Cubana de Noticias.
Nunca voy a olvidar a Surina Acosta Brooks, ejemplo de liderazgo, quien sin perder nunca el glamour y la delicadeza se impuso en cada espacio de la Federación de Mujeres Cubanas y fuera de ella en pos de sus integrantes. Siempre contaba con nostalgia los sacrificios que hacen las dirigentes y líderes, las horas usurpadas por el trabajo a los hijos, la pareja y la familia.
Asimismo puedo hablarles de “Las Isabelas” con Isel Calzadilla al frente, un grupo de mujeres que defienden los derechos humanos y la diversidad sexual. Creado en el año 2002, sirvió de ejemplo para el surgimiento de asociaciones homólogas en el resto del país.
La lista se haría inmensa si las seguimos mencionando, pues nos faltan las mujeres que contribuyen de manera significativa a las economías, ya sea en empresas, granjas, como emprendedoras del sector cuentapropista o empleadas. No podemos olvidar a las cuidadoras domésticas no remuneradas y a las amas de casa, pilares en miles de hogares, muchas de ellas dedicadas de forma exclusiva al matrimonio y la crianza de los hijos.
Agrego a las que madrugan para dejar el almuerzo listo, cogen transporte bien temprano en la mañana, laboran en la calle ocho horas o más, luego regresan al hogar y crean deliciosos platillos en el denominado “laboratorio” por el argot popular.
Abogo entonces por el respeto a quienes pertenecemos al sexo femenino, especialmente hacia las viudas y solteronas, a veces víctimas de la soledad y el abandono, hacia las que sufren maltrato, violencia e infidelidad, y las que el juicio les falló y deambulan las calles quedando en ocasiones expuestas a las burlas y atropellos de los que olvidan haber nacido de una mujer.
A todas, dueñas de nuestros destinos sin guión ni guionistas, luchadoras en la carrera de la vida, dispuestas a dar lo mejor de nosotras a cada instante, asertivas y seguras al decir no cuando algo no nos conviene, fuertes y capaces, ¡Muchas felicidades en el Día Internacional de la Mujer!