Una tarea de pasión y entrega
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- Categoría: Santiago de Cuba
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Me reconoció apenas me vio, yo no sabía realmente quién era ella hasta que me dijo: “tienes la misma carita, yo fui tu educadora cuando estabas en el círculo”. Me llamó mucho la atención que se recordara de mí luego de tantos años sin siquiera tropezarnos.
* Celebran círculos infantiles aniversario 55 de su fundación
Se le llama educadora, y eso es sin dudas, pero para los niños que están y los que estuvimos en sus manos, y para la familia es simplemente la “seño” Enma Iris Duany Danger; quien con 38 años de experiencia es hoy una jubilada reincorporada, responsable del segundo año de vida, en el Círculo Infantil Ana de Quesada, el primero que tuvo la provincia de Santiago.
“Escogí ser educadora de círculo, porque es una labor tan tenue, tan familiar, tan sensible…, es precisamente esa semillita tierna que antes se ponía en nuestras manos a los 45 días de nacida, luego a los seis meses, y hoy con un añito; cuando aún el niño entra caminando en esparranca, sin conocerse él mismo, perdiendo ese contacto piel con piel con su madre, para unirse al calor de la educadora.
“Les enseñamos a ese pequeño una serie de hábitos, habilidades, destrezas, costumbres, que se pueden apreciar en su actuar; adquiere una independencia y un conocimiento vasto para desarrollarse en su vida, porque como dijo Martí, la educación comienza en la cuna y termina en la tumba, y esta es su segunda cuna; nosotras somos su segunda madre. La educadora tiene que ser un modelo positivo a imitar por el niño, que los inspire a ser como nosotras”, comentó la también Máster en Educación Preescolar.
Por otro lado, sobre la labor diaria que realizan en este Círculo Infantil de referencia, otra educadora reincorporada de 40 años en la enseñanza, la MsC. Silvia Angélica Fernández Varona, que ejerce como maestra preescolar, explicó:
“A una educadora de círculo no debe faltarle en primer lugar la sensibilidad humana, ese amor hacia los niños, hacia la familia, hacia la propia vida, tiene que ser alguien que se desdoble como un artista. Para ser educadora hay que ser artista, hay que tener una mentalidad infantil, tienes que interpretar personajes, hacer cuentos, tienes que ser un niño más para ponerte a su altura, entenderlo, interpretarlo y realizar las actividades en correspondencia a cada edad y lograr que el mensaje le llegue.
“A ellos hay que hablarles bajito y eso no quiere decir que no se le imponga una disciplina, pero eso tiene que ser con ternura. De nosotras depende una parte de su futuro, cómo se expresen, cómo jueguen, cómo lleven a cabo sus relaciones emocionales y sociales. Por eso dedicamos una parte importante de nuestro trabajo a formar a la familia, demostrándole como dar continuidad a nuestra labor en el hogar, y también la visitamos para ver cómo materializan dichas acciones”.
Desafíos de los círculos infantiles a 55 años de su creación
Los niños matriculados en Círculos Infantiles reciben atención pedagógica, de enfermería, alimentación, conocimientos de lengua materna, nociones elementales de las matemáticas, educación física, música, artes plásticas, entre otros beneficios. Son instituciones que proporcionan un desarrollo físico y mental armónico, y ayudan a los padres a conocer y orientar mejor a sus hijos.
Entre los principales retos de esta institución, se incluyen: continuar trabajando en la educación multifacética de los niños para ponerlos a los niveles de estos tiempos; seguir incorporando las actividades con las nuevas tecnologías, la computación, perfeccionar su lengua materna, el amor a la Patria, a los héroes, a la familia, a su comunidad; atender las diferencias individuales para hacer a cada infante una potencia desde su propio desarrollo.
Así mismo, insistir en la preparación de las educadoras y los especialistas que intervienen en el círculo infantil; seguir vinculando a la familia con la institución mediante acciones conjuntas; aumentar la cobertura de atención de nuestros niños en cualquiera de las modalidades; y egresar a un preescolar con integralidad que esté en mejores condiciones para enfrentar la vida como estudiante.


