Empinada y por momentos estrecha, desafiante a determinadas horas del día, es la emblemática calle Enramadas de Santiago de Cuba.
Bautizada con disimiles denominaciones en los
inicios de la otrora villa y luego designada José Antonio Saco, en honor al prócer cubano, cuentan que las enramadas que coronaban antaño sus balcones le merecieron el nombre por el cual es hoy mundialmente conocida.
Lo cierto es que hoy su notoriedad se fortalece y arraiga con la materialización de uno de los proyectos que llena de orgullo a los habitantes de esta ciudad: el Corredor Patrimonial Las Enramadas.
Una obra urbanística y social que dignifica el tramo de esta calle que comprende desde el paseo marítimo hasta la Plaza de Marte.
Destacan el mejoramiento de la imagen urbana de la populosa calle, con la recuperación de fachadas, iluminación, función comercial, la recuperación de instalaciones gastronómicas, turísticas, culturales y de servicios, así como las áreas públicas, sin olvidar la apertura al denominado trabajo por cuenta propia.
Nuevos espacios se entremezclan con estilos que marcaron época, hecho que acentúa los valores de esta arteria hoy peatonal.