Las principales autoridades políticas de Santiago de Cuba rindieron homenaje a las madres de mártires caídos en luchas internacionalistas.
Hasta el hogar de cada una de estas mujeres llegó el tributo en el día de las madres.
Hace 30 años Purificación Eraudi Bichón no recibe un beso de su hijo Víctor Manuel. Su mirada cansada repasa una vieja fotografía de quien ofrendó su vida en el lejano Mozambique, en un gesto de altruismo que en la década de los OCHENTA caracterizó a miles de cubanos combatientes internacionalistas.
Hasta la morada de esta santiaguera llegaron las máximas autoridades políticas de Santiago de Cuba para rendir tributo a la valentía de la madre que también entregó un pedazo de sí en una causa justa.
Así sucedió en todos los hogares donde se hallan madres de mártires de la Revolución caídos en distintos escenarios y épocas. Dirigentes políticos acudieron a brindar sus respetos a toda las mujeres que han perdido un hijo en las contiendas de los últimos 40 años.
En conversación con Lázaro Expósito Canto, Miembro del Buró Político y Primer Secretario del Partido en la provincia así como con Reynaldo García Zapata, Presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular, las madres plantearon la necesidad de trasferir a las nuevas generaciones de cubanos la historia de vida de sus hijos partiendo desde la labor y actividades de la Casa de la madre de mártires radicada en la ciudad Héroe.
El presidente de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana en Santiago de Cuba, Adolfo Pérez Pestana planteó además que el remozamiento de dicho inmueble debe servir para dar mayor atención a las madres fuera de fechas especiales y que estas puedan realizar un mayor número de actividades festivas y conmemorativas.
Fue esta una jornada donde a Purificación y otras madres les faltó el beso de un hijo pero recibieron el cariño de los santiagueros que les respetan y admiran.