Centro centenario santiaguero mucho aporta a la educación

Categoría: Santiago de Cuba
Visto: 1640

escuelaEl profesor Armando Labaceno no puede ocultar su orgullo por ser uno de los egresados de la Escuela Normal para Maestros de Oriente, en Santiago de Cuba, un centro con aportes relevantes a la educación y que cumple 100 años el venidero 10 de octubre.

Como presidente de la Comisión Organizadora por el centenario del centro, dijo a la ACN que el objetivo es destacar la historia de una escuela emblemática de la pedagogía en Cuba, que sobresalió tanto en la forja de buenos maestros como de buenos revolucionarios.

Labaceno, que en una etapa dirigió la asociación de alumnos y se graduó de maestro en 1955, subraya la decisiva influencia de la institución en la formación de las nuevas generaciones de educadores, por la hermosa herencia que legó.

La jornada, que comenzó en enero con el panel Nuestros profesores inolvidables, se extenderá hasta el siete de diciembre, cuando se cumplirán 82 años del natalicio del joven revolucionario Frank País García, quien se graduó allí como maestro en 1953 y fue asesinado por la dictadura de Fulgencio Batista, el 30 de julio de 1957.

En 1902 se inauguró la escuela No. Uno, modelo que funcionó hasta principios de 1916, cuando el local fue reparado y adaptado para Escuela Normal para Maestros de Oriente, que tuvo su apertura el 10 de octubre de 1916, precisa Labaceno.

Destaca que numerosos intelectuales y patriotas de notables contribución a la vida del país estudiaron en la “Normal” de Santiago de Cuba, y muchos alcanzaron en el plantel el título que les permitiría estrenarse en las aulas. 

Nombres inolvidables de la Patria aparecen en la historia del centro como Floro Pérez Díaz, dirigente estudiantil y político, asesinado por la dictadura de Gerardo Machado, y José (Pepito) Tey Saint-Blancard, uno de los mártires del levantamiento armado de Santiago de Cuba, el 30 de noviembre de 1956.

Luego de una restauración en 1998, dirigida por el arquitecto Pedro Saro Romero, el centro fue declarado Monumento Nacional y después se convirtió en la Escuela Pedagógica Floro Pérez Díaz, igualmente para la formación de maestros primarios.

Tania Caballero Rodríguez, directora de la institución, dijo que los 475 alumnos del actual curso se preparan con el alto compromiso de honrar a aquellos que escribieron historias para engrandecer la pedagogía y el porvenir de la nación.

Apuntó que hay 107 en el cuarto año de la carrera que están en práctica concentrada en círculos infantiles y escuelas primarias, mientras ya han egresado un total de 246.

La calidad es un aspecto vital tras las huellas de los que en la “Normal” estudiaron o se hicieron maestros, que como sentenció José Martí es hacerse creador, señaló.

Para Gisela Barroso Soto, una de las alumnas destacadas, el plantel  tienen el sagrado deber de honrar a sus predecesores dando cada día su mejor clase frente al aula, una vez graduados.    

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar