Culminó taller sobre educación rural
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- Categoría: Santiago de Cuba
- Escrito por ODETTE ELENA RAMOS COLÁS
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Cuba es un país que tiene grandes extensiones rurales y el 69,4% de las escuelas están enclavadas en estas zonas. De tal manera la educación rural constituye un sector de importancia para la nación.
Con el objetivo de intercambiar experiencias sobre la labor realizada en estos centros educativos, tuvo lugar en la ciudad de Santiago de Cuba el Taller Nacional de Educación en el Sector Rural, que reunió a directivos, docentes y especialistas de ocho provincias del territorio cubano y culminó con buenos resultados.
Alfonso Pérez Vidal, metodólogo nacional de la Educación Primaria con la responsabilidad adicional de atender el sector rural en el país, comentó que este ha venido transformándose a partir de la situación que existía antes del triunfo de la Revolución, transcurriendo por todos los momentos de cambio que ha sufrido el territorio.
“Nuestro principal reto ha sido equiparar la situación que tienen los niños del área rural con las posibilidades de los de la parte urbana. Hoy la diferencia respecto al aprendizaje entre ellos está en 0,3%; o sea que los rurales se quedan a solo tres décimas del urbano. Para esto hemos creado equipos de trabajo, y desde el año 2010 estamos enfrascados en el perfeccionamiento de la escuela rural multigrado cubana.
“Hemos hecho una conceptualización nueva, ya que se ha dado un cambio en el trabajo de los docentes en la calidad de la clase y por ende en los resultados del aprendizaje. Hoy podemos decir que el sector rural cubano tiene una nueva perspectiva partiendo de la preparación de los maestros, de la atención que reciben los niños y del trabajo que se hace de conjunto en la comunidad y con la familia”, comentó.
En este evento quedó evidenciado que el sector rural está alcanzando el propósito que se había planteado el Ministerio de Educación en primera instancia, de que los niños reciban un proceso de calidad, que el aprendizaje avance y sobre todo que reciban el contenido de las actividades a partir de su propio contexto.
“Una de las preguntas que hemos lanzado para el intercambio con los docentes es si realmente los pequeños de la zona rural están en desventaja con respecto a los de las ciudades, y llegamos a la conclusión de que no; porque realmente los del campo tienen en su contexto vivencias que son tan o más ricas prácticamente que las de quienes viven en la parte urbana, pues cuentan con la interacción directa con el medio ambiente, la fauna, la flora, y eso podemos explotarlo para poder llevarles el conocimiento que ellos necesitan.
“El trabajo que estamos realizando desde el 2010 se ha basado en cómo hacer que ese maestro esté preparado para enfrentar lo que llamamos la “clase única”. Esta constituye un proceso que es ante todo inclusivo, porque no solamente tenemos niños con un intelecto normal, sino que también atendemos a los que tienen necesidades especiales; y esa clase única se basa en trabajar con todos y para todos.
“Para ello hemos establecido ejes temáticos, uniendo objetivos y contenidos de primero a sexto grado, para que puedan ser impartidos en un solo acto de clase. Desde ese punto hacemos orientaciones metodológicas a los maestros, lo que les sirve de herramienta para su preparación”, argumentó el metodólogo.
Con el perfeccionamiento de la clase única, se apuesta no solamente al trabajo que hace el maestro dentro del aula sino a la cooperación entre los estudiantes, que logran en su relación interpersonal fortalecer el aprendizaje de sus coterráneos de grados inferiores; por lo que dentro de un grupo multigrado existe una integración desarrolladora y activa, que propicia y facilita el aprendizaje.

