La aplicación de oxígeno con fines médicos es una modalidad terapéutica reconocida y ampliamente utilizada en el mundo; sin embargo, responder a la demanda de este fármaco en el contexto de la pandemia de Covid-19, es todo un desafío para los gobiernos de países en vías de desarrollo. Pero, ¿cuánto sabemos de la oxigenoterapia? ¿Qué importancia tiene? ¿En qué pacientes es necesaria? ¿Cómo puede optimizarse su utilización en casa?
En busca de respuestas, Sierra Maestra dialogó este jueves con la especialista en Medicina interna, Yaquelin Philippón De la Cruz, jefa de la sección de Hospitales de la dirección provincial de Salud.
¿Qué es la oxigenoterapia?
“Antes de responder tu pregunta, me gustaría explicar de modo muy sencillo que el oxígeno es un gas imprescindible para nuestro cuerpo. Las células lo requieren para producir energía; los pulmones absorben este gas del aire que respiramos, lo ingresan a la sangre y esta lo transporta hacia los órganos y tejidos. Pero algunas afecciones pueden reducir los niveles de oxígeno en la sangre y causar daños severos, e incluso la muerte.
“En esos casos, se prescribe la oxigenoterapia, que podemos definir como un aporte artificial de oxígeno en el aire inspirado. Consiste en la administración del gas con fines terapéuticos, en concentraciones más elevadas que la existente en la mezcla de gases del ambiente. Por tanto, el oxígeno debe ser considerado un fármaco y, bajo cualquier circunstancia, hay que garantizar su administración a todo paciente que lo necesite para su supervivencia, optimizando su uso.”
¿Qué pacientes requieren oxigenoterapia?
“Como todos los medicamentos, el oxígeno tiene indicaciones específicas. Se utiliza en pacientes con insuficiencia respiratoria aguda, ya sea por asma bronquial, bronquitis, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) agudizada, o por bronconeumonía y neumonía como la que cursan los pacientes con Covid-19.
“También se prescribe en casos de síndrome coronario agudo (infarto agudo de miocardio y anginas), edema agudo del pulmón e insuficiencia cardiaca congestiva, si lo requiere; estado de choque en cualquiera de sus variantes; y patologías oncológicas con clínica de insuficiencia respiratoria.
“Para indicar la oxigenoterapia se valoran previamente los criterios clínicos y de laboratorio disponibles. Se utiliza en dosis máxima de 2 a 3 litros/minuto, en el menor tiempo posible para evitar efectos adversos.”
Doctora, algunas personas reciben esta terapia en su vivienda, ¿Qué recomendaciones debe tener en cuenta la familia para contribuir a la efectividad y uso racional del oxígeno?
“Hay personas que por la patología crónica que padecen se les prescribe la oxigenoterapia en el domicilio, como los pacientes con EPOC y enfermedades cardiovasculares u oncológicas. En estos casos, es fundamental optimizar el uso del fármaco, siguiendo rigurosamente las indicaciones del médico en cuanto a las dosis, los intervalos y volúmenes a administrar.
“Cuando no se esté utilizando, hay que cerrar el balón. Si se detectan salideros, debe hacerse el reporte inmediato a la institución que lo suministra. Más de 300 santiagueros reciben este servicio en el domicilio, y hoy más que nunca es importante usar este recurso responsablemente.”
¿La oxigenoterapia tiene riesgos?
“En realidad es una técnica muy segura, pero puede provocar efectos secundarios como nariz seca o sangrado nasal, cansancio y dolores de cabeza.
“Aunque no son muy frecuentes, los accidentes también constituyen un riesgo si hay un mal manejo del recipiente. El oxígeno presenta peligro de incendio, por eso no se debe fumar ni usar materiales inflamables cerca del balón, sobre todo cuando está en funcionamiento. En las instituciones de Salud contamos con las condiciones y el personal capacitado para la correcta manipulación de los balones; pero las familias de pacientes con oxigenoterapia en casa deben asegurarse de que el recipiente esté firme y en posición vertical para evitar que se caiga”.
¿Cómo influye la epidemia de Covid-19 en la demanda de oxigenoterapia en Santiago de Cuba?
“La Covid-19 es una enfermedad que afecta de manera importante las vías respiratorias y conlleva, entre otras acciones terapéuticas, la administración de oxígeno en quienes lo requieran. Al incrementar la cantidad de personas contagiadas, aumentan los casos graves y críticos, y estos pacientes necesitan oxigenoterapia. Eso acrecienta la demanda del fármaco y en nuestro país se realizan ingentes esfuerzos para garantizar este tratamiento.
“No obstante, quiero insistir en la necesidad de prevenir la infección por SARS-CoV-2, mediante el cumplimiento de las medidas de confinamiento, distanciamiento físico, el lavado de las manos y el uso correcto del nasobuco. Lo importante es no enfermar, proteger a nuestros niños, adolescentes, adultos mayores, embarazadas, puérperas y personas con patologías crónicas, que son más vulnerables a la Covid-19”, concluyó la experta.
A pesar de las dificultades que en ocasiones lastran la calidad de los servicios médicos, los trabajadores de la Salud de esta provincia están librando una dura batalla por el bienestar del pueblo santiaguero. En el empeño de salvar vidas se actualizan los protocolos sanitarios y las estrategias de enfrentamiento; y, por supuesto, se aplican la oxigenoterapia y muchas otras modalidades terapéuticas.
No obstante, sin el apoyo de las familias, sin el autocuidado y la responsabilidad individual que todos debemos tener ante esta situación epidemiológica, será muy difícil contener la enfermedad y evitar que más personas queden con secuelas o fallezcan.