Yasef y Adriel son paradigma de jóvenes de estos tiempos que defienden con su actuar cotidiano, el futuro de la Isla. Ellos se debaten entre responsabilidades laborales y familiares, inquietudes, desacuerdos, aspiraciones y sueños por cumplir.
Yasef es graduado de Licenciatura en Química de la Universidad de Oriente, secretario de su Comité de Base de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) y jefe del Laboratorio de Combustibles en la Refinería Hermanos Díaz, centro que considera una escuela, porque allí se ha formado como profesional sobre la base de valores como la responsabilidad.
“Es un trabajo que te exige mucho, porque de mi buen desempeño técnico depende también el aporte de la Refinería a la economía del país.
Ligar el sacrificio y las responsabilidades son bien pesadas sobre los hombros de un joven, pero se aprende y llega a convertirse en una prioridad.”
Este muchacho de 35 años es padre de mellizos pequeños, y según nos cuenta, cuando termina una ardua labor como químico, entonces comienza el desempeño como padre.
“Cuando concluye mi jornada laboral, recojo a los niños en el círculo y luego… ¡la candela!... porque son terribles. Mientras mi esposa organiza todo en la casa me los llevo para el parque, a jugar y quemar energías. ¡Ellos son mi fuerza y deseos de seguir luchando!”
A él también le gusta pasear, practicar deportes y las artes manuales, principalmente la tapicería.
“Me dicen que maduré demasiado joven. Pero no me quejo, estos son tiempos donde hay que madurar temprano, y tomar las riendas de las cosas que la vida te va exigiendo.”
Una historia similar es la de Adriel. Con solo 29 años es jefe del Taller de Automática de la Central Termoeléctrica Antonio Maceo (Renté), institución de gran complejidad e importancia para la economía del país y el bienestar social.
“Trabajar en Renté me ha ayudado a crecerme como profesional y como persona, sobre todo por las exigencias de un centro donde se laboran las 24 horas, todos los días del año. De ahí que los problemas y las soluciones son continuos.
¿Cuán difícil puede ser llevar pareja la responsabilidad laboral y familiar?
La realidad es que resulta muy difícil para un joven, y para la familia también es duro, en ocasiones hay desacuerdos. La familia cubre una parte importante, y resulta vital el apoyo de ellos para poder mantenerse firme ante todas las dificultades.
Adriel es casado y tiene dos hijos: Valeria, de cuatro años, y Abrahan de 6 meses. Cuando termina la jornada de trabajo, reparte su tiempo entre los que llama “sus amores”. También le gusta jugar baloncesto y ver la TV.
“Siempre trato de, aun con muchas responsabilidades administrativas, no desligarme de la parte técnica, y me esfuerzo por superarme todos los días. A la par, me empeño por hacer crecer a mis hijos con una buena educación y mucho amor.”
Son momentos difíciles, ni más que ayer, ni menos de lo que serán mañana. Son tiempos donde las nuevas generaciones se convierten en arquitectos de los sueños de cada día.