La diabetes es una enfermedad crónica que tiene lugar cuando el páncreas no produce suficientemente la hormona insulina, o cuando el cuerpo no puede utilizar de forma eficaz la insulina que produce. Esta hormona que regula el azúcar en la sangre, aporta la energía necesaria para vivir y si no puede llegar a las células, se acumula en la sangre hasta alcanzar niveles perjudiciales.
Tal enfermedad, sin un diagnóstico temprano, y con inadecuados estilos de vida como la falta de ejercicios físicos, la obesidad y el sedentarismo, y los malos hábitos alimenticios, puede poner en peligro los órganos principales del cuerpo y provocar ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares, neuropatías, insuficiencia renal, ceguera, impotencia e infecciones que pueden necesitar amputación.
Precisamente, el Heberprot-P, medicamento cubano novedoso y único de su tipo en el mundo, llena el espacio de una necesidad médica no satisfecha, hasta su creación, para el tratamiento de las úlceras complejas del pie diabético; y evita anualmente más de dos mil 200 amputaciones, por este concepto.
Registrado aproximadamente en 21 países, el producto desarrollado por un grupo de especialistas del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) de la capital cubana, es una formulación inyectable que se administra directamente en la lesión y acelera la cicatrización de úlceras profundas, derivadas de la diabetes.
La Dra. Dania Cardona Garbey, jefa del Grupo Provincial de Endocrinología y de la Comisión de Diabetes en Santiago de Cuba, comentó que en nuestro país y en nuestra localidad, este factor de crecimiento epidérmico ha permitido la reducción de un 71% del riesgo relativo de amputaciones.
“El Heberprot-P ha sido aplicado a más de 50 mil personas en toda Cuba y más de 200 mil en todo el mundo. Gracias a este producto, muchos santiagueros han podido salvar una extremidad. Por otra parte, tenemos que recalcar que el 85% de todos los pies diabéticos son perfectamente prevenibles con elementos educativos.
“Por eso, hay que reconocer que en el país desde el año 1980, existe un subprograma para la educación a las personas con diabetes en el que se incluyen los cuidados en el paciente con pie diabético”.
Al decir de la también jefa del Servicio de Endocrinología del Hospital Juan Bruno Zayas, los pacientes diabéticos tienen que ser clasificados por el riesgo de sus pies y deben recibir capacitación para el cuidado de estas extremidades; de esta manera, es posible prevenir en un 85% la posibilidad de desarrollar un pie diabético.