La unidad de vacío, o planta de asfalto como también se conoce, con 30 años de explotación dentro de la Refinería Hermanos Díaz, de Santiago de Cuba, recibió una reparación en la zona interior y refractaria del horno F-102, los sistemas de combustibles y la torre en su sistema de condensación.
Según dio a conocer María Luisa Serrano, directora de la industria, fue montada una nueva línea de transferencia de procedencia italiana, en la cual se invirtió una importante suma de dinero que debe resultar en la estabilización de ese demandado producto derivado del petróleo, mayor seguridad de operación y para la instalación.
“El asfalto es un producto que se obtiene en la Unidad de Destilación al Vacío, luego pasa a los tanques de almacenamiento para su comercialización, y es muy cotizado principalmente para la reparación de carreteras. En estos momentos contamos con una producción que oscila entre las 800 y 1000 toneladas mensuales, que son distribuidas a las provincias orientales del país.”
Ubicada en el kilómetro siete y medio de la Carretera de Mar Verde, la Refinería Hermanos Díaz comenzó su explotación en junio de 1957, por la empresa “The Texas Company”, subsidiaria en Cuba del monopolio Texaco. Con el triunfo revolucionario fue nacionalizada y encargada entonces al Instituto Cubano de Petróleo.
El 24 de julio de 1988, en presencia del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, tuvo lugar la fundación de nuevas plantas productivas, entre ellas la unidad de refinación, donde hoy se realiza la modernización.
Hoy se encarga de la obtención de productos derivados del petróleo que son distribuidos en el oriente cubano, con una visión dirigida a la ampliación y modernización tecnológica de sus instalaciones, como garantía de la calidad con el mínimo de gastos y la satisfacción de sus clientes.