Cecilio Sánchez Valiente: “Un comunista no traiciona, ni se acobarda, ni se corrompe”

Categoría: Historia
Escrito por Orlando Guevara Núñez
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CecilioEste 16 de marzo se cumplen 37 años del fallecimiento de un símbolo de revolucionario santiaguero: Cecilio Sánchez Valiente. Dirigente obrero y comunista. Combatiente inclaudicable durante la guerra; baluarte de las ideas revolucionarias que predicó, practicó y defendió  después del triunfo y hasta el último momento de su vida.

Las palabras plasmadas en el titulo de este trabajo fueron dedicadas a su padre, en 1941 cuando, por decisión del Partido Socialista Popular, al cual ya pertenecía, le asignó la misión de trabajar en la Base Naval de Guantánamo.

Estaba respondiendo a una carta de su progenitor, en la cual le expresaba preocupación por su vida.

Es verdad que hace poco estuve preso por tercera vez, pero tenemos que luchar contra el imperialismo y sus lacayos en Cuba igual que tú luchaste contra los españoles en tu juventud y ahora yo vivo contento de tu historia de combatiente. Ahora te noto preocupado por mi vida y por mi familia,  y yo lo creo natural, pero yo muero con las botas puestas, pienso que si dejo de luchar traiciono y un comunista no traiciona, ni se acobarda, ni se corrompe”.

Así pensó y actuó este humilde santiaguero, uno entre 13 hermanos hijos de un soldado mambí. A los diez años de edad, era ya trabajador. Su familia fue desalojada de su vivienda y de su tierra. Así, su vida comenzó a curtirse en los campos de caña, el desvelo en los hornos de carbón, los cultivos de viandas, los centrales azucareros, la fabricación de cigarros y otras múltiples ocupaciones. Se curtió su cuerpo y se forjó su sólida conciencia de clase.

“La vida en el capitalismo siempre fue dura y difícil. El sistema capitalista no le reserva ninguna perspectiva favorable a ningún obrero, ni a las capas humildes de la población. El caso resulta peor si además de humilde es negro y comunista; un comunista dentro del capitalismo resulta algo así como un esclavo rebelde y eso no se lo perdonan jamás. Yo rompí con el capitalismo siendo muy joven y confieso que si el capitalismo estuviera aquí todavía, lo estuviera combatiendo como a una sociedad y a un sistema que cerró para mí todas las posibilidades”.

Por esa convicción, la edad de 22 años lo encontró ya entre las filas del partido de los comunistas cubanos. Y a las palabras unió la acción. Organizó huelgas y demandas en defensa de los trabajadores. Se enfrentó a la United Fruit Company, latifundio yanqui que usurpaba las mejores tierras del Oriente del país.

Forja los sindicatos de la Construcción, Tintoreros y Azucarero, este último junto a Jesús Menéndez Larrondo. Participa en la lucha contra los desalojos campesinos en Realengo 18 y en la Sierra Maestra.

Los cuerpos represivos de la tiranía  lo persiguieron, lo encarcelaron, lo golpearon. Pero no claudicó. Se desempeñó como integrante del Comité Provincial del Partido en Oriente, en 1946, y en el Comité Regional Clandestino, en Guantánamo, como secretario general.

Cecilio Sánchez  figuró entre los condenados a muerte por la tiranía y logró escapar de la masacre conocida como Las Pascuas Sangrientas.  Se incorporó a la lucha clandestina y al Ejército Rebelde. Y tuvo la dicha de ver coronada la obra que desde joven había deseado y por la cual había combatido con total entrega. A partir de entonces, su consagración y fidelidad a la causa del pueblo se multiplicaron.

Fundador de los Órganos de la Seguridad del Estado, luchador contra  las bandas mercenarias de alzados,  jefe de la Defensa Civil en Oriente, jefe del Departamento de Contrainteligencia Militar, cargo que desempeñó hasta 1963, cuando pasaría  a trabajar en el Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba, hoy Partido Comunista de Cuba, hasta el último día de su vida.

 Fue uno de los pilares de la construcción del Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba en  Oriente.

La desaparición física de este héroe nacido de las mismas entrañas del pueblo, conmovió a los santiagueros, quienes le rindieron honor en el local del gobierno municipal y lo acompañaron  luego hasta el cementerio de Santa Ifigenia, donde descansan sus restos.

Para las generaciones presentes y venideras, dejó Cecilio un legado:” A la juventud de hoy no le espera ninguna perspectiva sombría y triste; hoy nadie puede explotarla, maltratarla, darle plan de machete, encarcelarla, ni menos asesinarla. En cambio, tiene toda la posibilidad de estudiar, de trabajar, defender su Patria y engrandecerla”.

Para quienes por su edad no conocieron a Cecilio Sánchez Valiente, valgan, como testimonio de confianza en ellos, estas sentidas palabras del ejemplar revolucionario.

“Los luchadores de ayer no tenemos la menor  duda de que la causa por la cual luchamos continuará su marcha ascendente para felicidad de nuestro pueblo que vive  y vivirá confiado y tranquilo en lo que será el futuro luminoso de la Patria”.

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