La víspera se celebró el 206 cumpleaños de una mujer que ha sido paradigma para el resto de las mujeres cubanas, Mariana Grajales Coello.
Vista con admiración y respeto por sus contemporáneos, ha llegado hasta nuestros días con el mérito de ser considerada la madre de la Patria, la madre de todos los cubanos.
Los estudios historiográficos de finales del siglo XX, sitúan el 12 de julio de 1815 como el día del nacimiento de Mariana en la ciudad de Santiago de Cuba, de ella dijo nuestro apóstol en su artículo “La madre de los Maceo” de 1894:
…“¿Qué si no la unidad del alma cubana hecha en la guerra explica la ternura unánime y respetuosa? ¿Qué había en esa mujer, qué epopeya y misterio había en esa humilde mujer, qué santidad y unción hubo en su seno de madre, qué decoro y grandeza hubo en su sencilla vida que cuando se escribe de ella es como de la raíz el alma, con suavidad de hija y como de entrañable afecto”
Estas palabras evidencian la estima de Martí por tan encumbrada mujer, la cubana, la santiaguera, que había recibido una estricta educación desde el hogar a través de sus padres José y Teresa, quienes le aportaron el carácter recio, los principios inflexibles y el trabajo incansable.
De estas enseñanzas se vale Mariana para educar a sus hijos y llevar las riendas de una familia mambisa comprometida a libertar la Patria o morir por ella.
Es en este compromiso donde está nuestro mayor orgullo de Mariana, este San Luis que la recibió en plena juventud, que le dio sus campos para criar a su prole y para irse desde aquí a la manigua, la recuerda cada julio y la reconoce en cada una de sus mujeres.
Colaboración de Arlenis Marange, Directora del Museo Polivalente “29 de abril”