Memorias de la Mejorana

Categoría: Opinión
Escrito por Roque Vila
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mjorana

Luego de recorrer el largo camino dominado por el polvo que se resiste a las lluvias constantes de los últimos días, absorto en mis pensamientos, bajé del transporte rural tratando de hacerme una imagen que estuviera a la altura del lugar donde me encontraba.


Unos pocos escalones y dos tarjas flanqueando el centro, donde un frondoso y añejo árbol se enseñorea en un silencioso combate contra el paso del tiempo. Una placa que reza Patrimonio Nacional a primera vista y los nombres grabados en bronce de numerosos generales reunidos en un solo lugar.
La hierba se adueña poco a poco de los terrenos donde antes estuvo la mano del hombre y se nota a simple vista, que el término necesita algunos retoques que lo ayuden a en su batalla contra el tiempo y los efectos de la naturaleza.
No puede ser otro el sitio, estoy en la Mejorana y el profundo aire de Cuba adentro, campesina y natural, confirma las inolvidables huellas que se impregnan en cualquiera que visite este templo a la gloriosa tradición patria.
Oportunidad única para la historia, lugar propicio para el debate franco y sincero, necesario momento para el recuento y la planificación, todo eso y más fue la reunión de la Mejorana, cumbre histórica, donde se reunieron los tres principales dirigentes de la guerra de 1895: José Martí, Máximo Gómez y Antonio Maceo, en compañía de numerosos héroes de las gestas independentistas.
En territorio del Ingenio La Mejorana, en el poblado de Dos Caminos de San Luis, en la beligerante zona oriental del país, el 5 de mayo de 1895, se produjo el histórico encuentro entre la experiencia del Generalísimo, el ímpetu del Titán y los sueños del Apóstol.

De esta reunión no existe acta ni documentación oficial de los participantes en la que se revele su contenido, todo parece indicar que los aspectos principales tratados en la cita, estuvieron relacionados con la organización del gobierno y la estrategia para el curso posterior de la guerra.
Se dice que durante la entrevista se enfrentaron los criterios de Martí y Maceo en relación con la forma de gobierno y en el lugar del Apóstol en la campaña insurgente, ya que más de uno planteó que el principal artífice de la lucha debía regresar al extranjero cuanto antes, donde sería más útil a la Revolución.
En ese mismo lugar, el General Antonio, conoció y aprobó el Manifiesto de Montecristi, elaborado por Martí y Gómez en República Dominicana y las palabras del Maestro fueron aclamadas por más de mil hombres en plena manigua cubana, que vieron a los tres gigantes fundirse en un solo abrazo y despedirse, convirtiendo a la Mejorana en el único lugar que fuera testigo de una ocasión como está en toda nuestra historia.
Hoy el recuerdo de la reunión de La Mejorana se hace presente en estos momentos de lucha y unidad. Donde cada cual debe poner los intereses colectivos por sobre el bien personal, y decir Cuba es decir todo, para los que soñamos y vivimos por ella.
Inmerso en estos pensamientos emprendo el camino de regreso, pensando en volver y encontrar al monumento en mejores condiciones de conservación, como el templo histórico que debe ser para cada uno de los cubanos, la memoria de la Patria debe ser de obligada consulta para todos los que necesitan primero entender de donde vienen, para luego saber hacia donde van.

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