Manos limpias, salud protegida

Categoría: Opinión
Visto: 1411

lavado de manosEn los primeros años de nuestra vida, padres y maestros insistían constantemente en el lavado correcto y frecuente de las manos. Desde entonces, esta acción forma parte de la cotidianidad; y aunque parece un acto despreocupado y casi natural, realmente se trata de la forma más antigua, sencilla y efectiva de prevenir muchas enfermedades.

Es una actividad tan importante que desde el 2008, cada 15 de octubre se celebra el Día Mundial del Lavado de Manos, con el fin de promover una cultura en este sencillo hábito que además de rápido y económico, trae consigo grandes beneficios a la salud.

Resulta un momento propicio también para crear conciencia alrededor del mundo sobre la importancia de la higiene de esta parte de nuestro cuerpo en aras de reducir las infecciones asociadas a la atención sanitaria.

Las manos nos permiten comprender el mundo que nos rodea, mediante ellas podemos reconocer la textura de un objeto, entrar en contacto con nuestros seres queridos, acariciarlos, comer…

A través del tacto incorporamos información y sustancias tanto positivas como negativas del medio ambiente a nuestro organismo, por lo que se consideran grandes transmisoras de enfermedades e infecciones parasitarias.

Normalmente transportamos en nuestras manos millones de microbios, en su gran mayoría inofensivos. Otros, sin embargo pueden causar resfriado común, gripe, neumonía, algunas infecciones de la piel y los ojos, diarrea, hepatitis y algunos tipos de meningitis, entre otras acciones.

El simple hecho de que tus manos parezcan limpias, o que no muestren manchas o suciedad, no significa que estén libres de virus o bacterias, causantes de diversas patologías. Estos microorganismos son invisibles a la vista humana.

Llevar las manos a la boca o los ojos, manipular alimentos con ellas, es la vía más fácil para enfermarnos; eso sin hablar de las uñas, donde se acumulan infinidad bacterias de disímiles fuentes.

Las enfermedades diarreicas agudas (EDA) y el cólera se transmiten, principalmente, por el contacto de las manos con las superficies contaminadas, las cuales pueden mantenerse en tal condición por tiempos prolongados de horas, e incluso días si no se tiene la higiene adecuada.

La limpieza de las manos es uno de los hábitos más importantes de higiene personal; por eso es una acción saludable que debemos incrementar no solo en este día que es simbólico, sino en cada instante: luego de ir al baño; de cambiar a un bebé; antes de consumir alimentos o de cocinar; luego de llegar de la calle o de botar la basura.

Así mismo, después de haber tocado objetos sucios, como dinero, llaves; antes y después de atender a alguien que está enfermo o de curar heridas; luego de haber estado en contacto con animales; y de manera general después de tocar cualquier elemento contaminado.  

Se recomienda que el lavado de las manos tenga una duración mínima de 20 segundos, y que para ello se utilice siempre que sea posible el agua y el jabón; pues este último elemento interrumpe el ciclo de la contaminación.

Lavarse las manos con frecuencia constituye una sencilla práctica de higiene, y es el modo más efectivo de cuidar nuestra salud. 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar