En fecha temprana de la Revolución cubana, Ernesto Che Guevara definió a la juventud como la “arcilla fundamental de nuestra obra”. Un poco más cercano en el tiempo, en una de sus importantes y necesarias reflexiones publicadas el 30 de julio de 2010, el Comandante en Jefe Fidel Castro sentenció: “Si la juventud falla, todo fallará”.
Esta línea de pensamientos forma parte intrínseca de la filosofía de la Revolución Cubana a lo largo de más de cien años de lucha; toda vez que los jóvenes han protagonizado y participado activamente en los principales acontecimientos que engrandecen la gran historia patria, desde sus raíces hasta nuestros días.
Muy joven era José Martí cuando sufrió prisión y destierro por desafiar el régimen colonial español en Cuba; como también lo fueron en su tiempo: Guiteras, Mella, Villena, Abel Santamaría, Frank país y José Antonio Echeverría, entre muchos otros que ofrendaron sus propias vidas por la causa de la Revolución.
Al asaltar el cuartel Moncada el 26 de julio de 1953, Fidel Castro contaba con solo 23 años de edad, y sus valerosos acompañantes, ostentaban similares edades. Así fueron a México, vinieron en el Granma, subieron a la Sierra Maestra y bajaron con el triunfo aquel histórico 1º de enero.
¿Qué decir entonces, de los adolescentes que no repararon en marchar a los más oscuros rincones del país para llevar la luz de la enseñanza, durante la campaña de alfabetización? ¿O los que valientemente limpiaron el Escambray de bandidos contrarrevolucionarios y los que fueron a la arenas de Girón y en menos de 72 horas vencieron a los mercenarios agresores?
Datos muy recientes recuerdan que cuando los hermanos pueblos africanos necesitaron de una mano solidaria, hasta allí llegaron más 450 mil hijos de Cuba – en su mayoría jóvenes – para eliminar de forma definitiva el colonialismo y el Apartheid.
En fin, resulta interminable la lista de hechos históricos y proezas protagonizados por la juventud de este país, que llegan a nuestros días, en que la Patria los necesita en la batalla económica, el combate a la COVID-19 y la defensa a la soberanía e independencia nacional. Ante el llamado, nuevamente este importante sector de la población ha dicho presente.
En cierta ocasión, el Comandante en Jefe subrayó: “Las nuevas generaciones de jóvenes cubanos harán llegar su mensaje, que nació de la experiencia vivida por su Patria, cumplirán un deber sagrado que le impuso la época que les correspondió vivir. Lo harán con humildad y con la verdad en la mano…”.
Los recientes sucesos ocurridos en diversas partes de la geografía nacional el pasado mes de julio, vino a poner a prueba la capacidad de respuesta y el compromiso de la juventud cubana con el proyecto social socialista, que por voluntad propia, construimos a sólo 90 millas de los Estados Unidos, cuyos gobernantes de turnos no admiten que tal hazaña sea realidad.
Este 12 de agosto, se celebra el “Día Mundial de la Juventud”. Para los jóvenes cubanos, la fecha deviene, – aunque con las limitaciones impuestas por la COVID-19 -, motivo de celebración, compromiso social y político y por encima de todo, para reafirmar la convicción de que son protagonistas del presente y nunca le fallarán a la Patria.