Por estos días son detenidos por las autoridades panameñas, tras una denuncia de Cuba, los terroristas de origen cubano Luis Posada Carriles, Guillermo Novo Sampol, Gaspar Jiménez Escobedo y Pedro Crispín Remón Rodríguez, quienes pretendían ejecutar un atentado contra el presidente cubano Fidel Castro Ruz, durante la celebración de la X Cumbre Iberoamericana en Panamá.
Con este fin introdujeron en ese país explosivos y otros medios para ejecutar la acción, los que fueron ocupados.
En abril del 2004 fueron condenados por un tribunal panameño luego de una etapa de tres años y medio plagada de irregularidades, constantes planes de fuga, de presiones de la mafia anticubana de Miami y de intentos de la defensa de desnaturalizar, corromper y obstaculizar el proceso.
No obstante, el 26 de agosto de 2004, la presidenta de Panamá, Mireya Moscoso, les concede el indulto y los cuatro viajan en un avión privado a los Estados Unidos donde permanecen libremente.
Fidel ha sobrevivido a todo tipo de intento de magnicidio, lo salvó su alta moral, su lealtad a los principios, su fe en la defensa de las causas justas. Fidel vive y vivirá, porque hay un pueblo que lo quiere y lo sigue por siempre.