Cuestiones de sentimiento nacional

Categoría: Titulares
Escrito por ROKE VILA
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cubanoNo basta haber nacido en Cuba, para ser cubano, eso hay que sentirlo. Ser cubano, va mas allá de jugar dominó en una esquina, tomarse una botella de ron, jugar a la pelota descalzo o bailar casino, es mucho más que eso, es tener una mezcla única de sentimientos en el alma y razas en la piel que se relaciona con nudos en la garganta al escuchar nuestro himno y con lágrimas de emoción cuando hablamos de nuestra isla.

Ser cubano, es decir y sentir CUBA adentro. Es un orgullo infinito de serlo y gritarlo una y otra vez, saboreando cada letra de ser cubano. Es llorar con lágrimas rojas, azules y blancas. Sentirse cubano es una unión de sones, guarapo y café que nos bautiza y marca para siempre al nacer.

Cuba es tan inmensa, tan segura de sí, que nos deja viajar por el mundo y amar a otras tierras, conociendo que su lugar está seguro. Juramos ante otras banderas, pero en nuestro corazón, ondea, por siempre, la bandera de la estrella solitaria. No es suficiente escribir Cuba, cuando preguntan el país de nacimiento, es decir con auténtico orgullo; si volviera a nacer, quisiera nacer cubano otra vez.

Lamentablemente, hay cubanos a los que sólo los une a nuestra Isla, una partida de nacimiento, son capaces de sumarse a conversaciones, sobre todo en redes sociales, donde se habla mal de la Perla del Caribe y se critica a los que aquí nacimos. Por suerte, son minoría, toman ron, echan un dominó, bailan casino y hasta juegan a la pelota, pero su patria pudo ser cualquiera, como si hubieran nacido en CUBA casi por accidente. Carecen de ese cordón umbilical que siempre nos unirá a la tierra más hermosa, la nuestra.

Dicen que quieren lo mejor para Cuba, pero no trabajan por un futuro mejor para ella, no la honran con el ejemplo, no la llenan de orgullo con sus acciones, sino que adoptan posturas importadas impropias de los verdaderos hijos de esta tierra. Se puede ser cubano pisando otras tierras, con otro escudo en el pasaporte, mientras nunca se olvide de donde venimos y adonde vamos, cubano es más que una nacionalidad, es un sentimiento.

Algunos dudan de CUBA, de la capacidad de su pueblo, de la voluntad creadora que garantiza el futuro, de la unión de todos en la construcción de la Patria. Para esos que dudan de nuestra libertad de elegir y de creer, nos sentimos cubanos, convertimos la lágrima en sonrisa, con la certeza de que mientras Cuba viva en cada uno de nuestros corazones, habrá futuro.

Sentirse cubano, garantiza el porvenir de la patria, es trabajar cada día, unidos, defendiendo lo que hemos logrado. Cuba es nuestra y nada ni nadie cambiará ese sentimiento. Pierden su tiempo los que desde otros cielos quieren imponernos una visión equivocada del nuestro. Bienaventurado aquel que se sienta cubano, porque ese sentimiento único e inigualable en el mundo, es una bendición.

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