Los trabajadores agrícolas y campesinos del municipio de Contramaestre, produjeron más de 18 mil toneladas de maíz durante el año 2016, como parte del programa de sustitución de importaciones que desarrolla este sector en Cuba a favor de la economía nacional.
Las cifras alcanzadas ratifican al municipio del oriente cubano como el mayor productor de este grano en el país y avalan el esfuerzo de sus agricultores, que exhiben altos indicadores a pesar de la sequía que afecta al territorio.
El productor Wilfredo Gálvez Matos de la CPA 24 de Febrero expresó a Sierra Maestra que: “...la producción de maíz en Contramaestre es parte de nuestra cultura como municipio, por lo que mantenemos en alto el compromiso de priorizar este cultivo que es uno de los preferidos en la mesa de los cubanos...”
La notable tradición del maíz en Contramaestre viene desde los primeros años de la república, donde el territorio ganó notoriedad por ser uno de los principales productores de toda Cuba; fundamentalmente en la zona de Ventas de Casanova y en tierras cercanas al naciente núcleo urbano.
Según fuentes históricas consultadas, en el municipio se producía el 15% de la cosecha nacional de maíz, hecho que convirtió a Contramaestre en un enclave comercial vital, pues hasta el poblado llegaron oficinas de importantes firmas, para crear las bases de su comercialización.
A la altura del año 1952, Contramaestre alcanzó una importancia estratégica como centro financiero de grandes negocios de maíz a escala nacional, lo que fue posible gracias a la infraestructura creada que comprendía seis plantas desgranadoras que procesaban un millón de quintales en cada cosecha.
Hasta el dictador Gerardo Machado fue arrastrado por la fiebre del maíz, siendo propietario de una de las haciendas más prósperas dedicadas al cultivo en Ventas de Casanova, donde tenía un palacete, al que venía a pasarse temporadas en medio de su agitada vida como dictador.
Uno de los factores determinantes en los actuales resultados que exhibe el municipio, es el proyecto internacional Agrocadenas, que se ejecuta de forma conjunta por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo y el Ministerio de la Agricultura de la República de Cuba y que avanza con pasos sólidos en las ocho estructuras agrícolas y campesinas en las que se proyecta en el municipio, donde la producción de maíz es como la vida misma.