Huellas que perduran tras un incendio de voluntad

Categoría: Titulares
Escrito por Luis Ángel Rondón Álvarez
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Foto Miguel Rubiera La remozada base de pesca deportiva tiene ahora un nuevo muelle y cuartos más confortables para guardar los implementos de los pescadoresQuien diría que un incendio, por naturaleza destructor, sería el catalizador de un proceso constructivo de carácter popular cuyo alcance sobrepasaría el epicentro del siniestro, para extenderse a los barrios y poblados de la urbe.

Justamente eso ocurrió en Santiago de Cuba tras el fuego que destruyó un grupo de instalaciones estatales en la céntrica arteria de Enramadas el pasado noviembre, pues tras recuperarse esos inmuebles en tiempo récord, se desencadenó un movimiento edificador denominado “Santiago Arde”, que benefició en un primer momento a las comunidades de Chicharrones, Van Van, Micro 1B del centro urbano Abel Santamaría y los Cangrejitos.

Los moradores de la zona disponen de un ranchón como nueva opción recreativaHoy, cuando las llamas de ese palpitar constructivo irradian al consejo popular José Martí Sur, los poblados de El Cobre, El Cristo, Boniato, El Caney y a los repartos Altamira y Micro 1B del Abel Santamaría, ya pueden verse las huellas que va dejando por toda la ciudad el incendio de voluntad que desde diciembre último avivan las máximas autoridades de la provincia.

En Los Cangrejitos, por ejemplo, la moradora Isabel Subcal demuestra su satisfacción por las labores allí acometidas, pues no imaginó que el zanjón que atravesaba la cuadra, el basurero al final de la calle, la vetusta base de pesca y el antiguo centro gastronómico desprovisto de toda estética, que durante años decoraron el entorno, se transformaran en tan poco tiempo para exhibir la imagen revitalizada de ahora.

Pero la alegría de Isabel y la de cientos de moradores de la zona está estrechamente relacionada con las mejoras introducidas en el vecindario con el objetivo de mejorar las condiciones de vida del lugar.

Un bonito paseo se erige sobre el zanjón que antaño afeaba la arteria de TrochaDurante tres meses, brigadas de las empresas Vial 10, Servicios Comunales, ERCON, Mantenimiento Constructivo, EPASE, EMPROMAC, el INDER y la Agroforestal Gran Piedra-Baconao, repararon la Base de Pesca Deportiva, rehabilitaron el intervalo de la avenida 24 de febrero (Trocha) que va desde la esquina de Cristina hasta el límite con el mar, edificaron un acogedor paseo peatonal en el centro del vial y restauraron o reconstruyeron las fachadas de algunas viviendas.

Esas y otras acciones acometidas, han derivado en un vecindario más iluminado, embellecido, organizado y con nuevas opciones recreativas, las cuales posibilitan que la vida en esos alrededores sea más placentera.

Ahora, preservar lo conseguido con tanto esfuerzo debe de ser la premisa de todos los habitantes de la comunidad.

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