
Dejar de fumar es un proceso difícil, un auténtico desafío, una prueba de autoestima y voluntad. El mayor problema radica en que como droga al fin, produce dependencia física y psicológica a causa de la nicotina. Por eso, al dejar de fumar aparecen síntomas como intranquilidad, excitación, sudoración, agresividad, etc.
Pero estos desaparecen a los pocos días, una vez eliminada la peligrosa sustancia de la sangre. De tal modo, para dar el gran paso hacia una vida más sana y libre de humo de tabaco es preciso prepararse.
Algunos especialistas recomiendan que el fumador anote las razones personales para dejar la adicción, en un lugar donde pueda verlas con frecuencia; además se requiere eliminar los cigarrillos innecesarios, adoptar una actitud positiva e incluso visualizarse como un “exfumador”.
Lo otro es comunicar la decisión a las personas a su alrededor y pedirles que no fumen cerca ni le ofrezcan un cigarro. Y sobre todo, es fundamental cambiar la rutina: pasar más tiempo con amigos que no fuman, visitar lugares donde está prohibido este hábito, como bibliotecas, teatros, cines, museos...
De la misma manera es necesario mantener manos y mente ocupadas: leer, llenar crucigramas, tejer, bordar, arreglar un jardín, pueden resultar actividades interesantes. Es imprescindible evitar la ingestión de bebidas alcohólicas, no comer en exceso, cepillar sus dientes con frecuencia para que desaparezca el aliento de fumador, practicar ejercicios, escuchar música...
Durante los primeros días sin fumar, es inevitable sentir un deseo intermitente y muy fuerte de hacerlo, pero hay que mantenerse firme. Luego de la segunda o tercera semana ese anhelo disminuye aunque aún se sentirá el “vacío” del tabaco, por eso: ¡no se puede bajar la guardia!, recuerde que la mayoría de las recaídas suceden en el transcurso de los primeros tres meses.
Manténgase alerta en celebraciones, acontecimientos personales negativos, tensión o nerviosismo, aburrimiento, bajo estado de ánimo, ambiente de fumadores... valore lo que está ganando, las mejoras en su salud comenzarán inmediatamente aunque usted no sea consciente.