Santiago de Cuba contra “el asesino silencioso”

Categoría: Titulares
Escrito por ODETTE ELENA RAMOS COLÁS
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arterialhiertensionSe dice que llega sin avisar y que va arrancando vidas sigilosamente. No tiene miramientos con la edad ni el sexo, y ataca directamente al corazón. Así, la hipertensión arterial, se ha convertido en “un asesino silencioso” con mayor prevalencia año tras año.

Por eso el Día Mundial de la Hipertensión se celebra cada 17 de mayo en el planeta, para subrayar la necesidad de trabajar en la prevención y control de la presión arterial elevada, con el fin de evitar muertes por enfermedades cardiovasculares.

Según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), este padecimiento afecta entre el 20% y el 40% de los adultos en Latinoamérica y el Caribe, lo que representa alrededor de unos 250 millones de personas; de ellos anualmente alrededor de 1.6 millones mueren, incluso antes de cumplir los 70 años.

De ahí que la prevención y el control de las enfermedades cardiovasculares tenga un papel destacado en las metas e indicadores acordados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Uno de los objetivos propuestos para el 2025 es lograr reducir en un 25% la mortalidad prematura causada por las enfermedades no trasmisibles como la que nos ocupa.

Estudios realizadodos demuestran que mientras más elevada es la tensión (o presión) arterial, se presentan mayores complicaciones y aumenta la mortalidad por enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares y renales crónicas, entre otras morbilidades.

La hipertensión es una enfermedad crónica con alta prevalencia que es, al mismo tiempo una enfermedad y un factor de riesgo para otras enfermedades crónicas no trasmisibles. En Cuba, uno de cada tres adultos la padece, y según la OPS se encuentra entre los tres países de la región que presentan niveles de control en la población superiores al 35%, que es el compromiso adoptado hasta el 2019.

Esto se debe al constante trabajo realizado desde el nivel primario de salud, y en la asistencia médica hasta el nivel terciario de atención. En Santiago de Cuba, por ejemplo, médicos y enfermeros de la familia se dedican a diario a promover salud, dando a conocer, en primer lugar, los factores que pueden provocar una hipertensión.

Tales causas pueden ser hereditarias, o externas como las altas concentraciones de sal en el organismo; la obesidad, el estrés, el consumo excesivo de alcohol; entre otras como las enfermedades orgánicas o los trastornos hormonales, aunque sólo en el 5% de los casos.

Otra de las acciones de los profesionales de la salud santiagueros, es el diagnóstico precoz de la enfermedad, comenzando por las personas de la tercera edad, pues se

dice que la posibilidad de padecer una hipertensión aumenta con el envejecimiento, porque los vasos sanguíneos se vuelven más rígidos con la edad.

De igual forma, se detectan síntomas en otros grupos etarios, como los dolores fuertes de cabeza, náuseas o vómitos, cambios en la visión y sangrado nasal. No obstante, no siempre aparecen estos indicios y es preciso prestar mayor atención a los factores de riesgo tanto genéticos como de hábitos dietéticos y de conducta.

La hipertensión arterial aumenta la probabilidad de sufrir un accidente cerebrovascular, un ataque cardíaco, insuficiencia cardíaca, enfermedad renal o muerte prematura. Por eso es imprescindible mejorar el conocimiento sobre este tema y alertar al respecto a toda la población.

Con una dieta equilibrada, baja en sal; manteniendo el peso adecuado; evitando el consumo de bebidas alcohólicas; eliminando el tabaco y las drogas; y realizando ejercicios físicos regularmente se puede prevenir la hipertensión.

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