La existencia en la etapa colonial del Castillo de San Francisco, en esta ciudad, donde guardaron prisión patriotas en el siglo XIX, debe ser del conocimiento y difusión en las actuales generaciones por sus valores históricos.
Así manifestó Carmen Montalvo, directora del Centro de Estudios Antonio Maceo, inaugurado el 13 de junio de 1997 en el lugar que ocupó esa obra protectora de la villa de Santiago de Cuba y donde estuvieron cautivos Flor Crombet, Guillermón Moncada, Periquito Pérez, José Maceo Grajales y otros.
Con motivo del aniversario 20 de la institución, sesionó este lunes el coloquio Fortificaciones coloniales en Cuba, para ahondar en la historia de esas construcciones y sus vínculos con dignos hombres y mujeres, como fueron también el Cuartel Moncada y el Castillo del Morro San Pedro de la Roca.
En el primero sufrió en sus calabozos el General Guillermo Moncada (Guillermón), nombre que le fue dado en la etapa republicana, mientras en el segundo los oficiales del Ejército Libertador Bartolomé Masó, Flor Crombet, Pedro Agustín Pérez, José Mayía Rodríguez y Ramón Leocadio Bonachea.
Igualmente, Dominga Moncada, madre de Guillermón, y el intelectual Emilio Bacardí, por lo cual están emplazados allí bustos de esos siete patriotas, en representación de los cubanos encarcelados en la fortaleza durante siglos.
En caso del Castillo de San Francisco, del que poco se ha divulgado, se colocó la primera piedra el 13 de junio de 1662 y de él solo se conservan una celda y bartolina.
Desde 1902 radicó el Centro de Veteranos de Oriente y luego del triunfo de la Revolución la Comisión de Historia del Partido Comunista de Cuba y la Asociación de Combatientes de la Revolución en el territorio, hasta entregarse para el estudio y difusión de la vida y obra de la familia Maceo Grajales.
Ubicado en la céntrica esquina de San Félix y Aguilera, carece de reconocimiento patrimonial por no conservar los elementos originales debido a las restauraciones realizadas desde la época colonial y los efectos de fenómenos naturales, como el terremoto de 1932.
Por eso su colectivo pretende difundir todo lo investigado del recinto y precisamente su Sala de Historia radica desde hace pocos días en la celda donde estuvieron valiosos luchadores.
Los participantes en el coloquio guardaron un minuto de silencio en homenaje al destacado intelectual cubano Fernando Martínez Heredia, Premio Nacional de Ciencias Sociales, quien falleció en la madrugada de este lunes.