Vilma late en el recuerdo de su pueblo

Categoría: Titulares
Escrito por NALENA JARES RIVERO
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vilmaespinguilloisCon solo decir mujer cubana, estoy mencionando tu nombre. Y con decir tu nombre prestigio a todas las mujeres cubanas.

Es que fuiste y eres la luz emancipadora de las féminas. Diste aliento a aquellas que se sintieron perdidas. Las incorporaste a la vida social y dejaron de ser la Nora que Henrik Ibsen describe en su obra de teatro “Casa de Muñecas”.

Lograste que fuéramos independientes y que nadie nos minimizara; nos enseñaste a ser altruistas, a dar, sobre todo, amor.

Las féminas te agradecen eternamente por el surgimiento de la Federación de Mujeres Cubanas, de la que fuiste protagonista y su primera presidenta. También premian tu visión para crear los círculos infantiles, una oportunidad que tienen las madres trabajadoras para dejar sus niños al cuidado de las educadoras.

Muchas fueron tus virtudes. Eres acreedora de infinidad de agasajos, pero el más importante, el eterno, el inmortalizado es la gratitud. ¡Gracias Vilma!

Fuiste ejemplo de tenacidad, fuiste una mujer de acero. Y cuando partiste de este mundo te lloramos hasta las más jóvenes.

Mañana se cumplen 10 años de que ya no estés físicamente. Tras tu muerte volviste a tu Santiago de Cuba natal y sentimos orgullo. Hoy tus restos descansan en el Mausoleo del Segundo Frente Oriental. Y hasta allí llegan tomeguines y tojosas; hasta allí llega parte de tu pueblo con flores entre las manos para que sepas que aún estás viva entre nosotros.

Deborah, como te llamaban en la clandestinidad, o Lucila, como es tu segundo nombre, o sencillamente Vilma, como te decimos la mayoría, queremos que sepas que aún lates en el recuerdo de quienes tanto te admiramos.

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