En respuesta a una pregunta de Prensa Latina, Rodríguez enfatizó que, en principio, el bloqueo es 'una pieza de la guerra fría', y lo calificó además de 'criminal y genocida, según las convenciones de Ginebra contra el genocidio'.
Agregó que esa política hostil, mantenida por Estados Unidos durante más de medio siglo, es absolutamente injusta y arbitraria, una gruesa violación sistemática y flagrante de los derechos humanos de todos los cubanos, además de que provoca daños humanos y privaciones.
En cuanto a la propia sociedad estadounidense, expresó, el cerco económico, comercial y financiero daña los intereses de los ciudadanos, de las compañías, de los empresarios y constituye una violación de las libertades civiles y los derechos de los norteamericanos, a quienes se les prohíbe viajar a Cuba.
A la luz de todos estos factores, el jefe de la diplomacia cubana manifestó su confianza en que algún día Washington pondrá fin a esa medida unilateral, considerada en la actualidad el principal obstáculo para el desarrollo económico de la nación caribeña.
El canciller aseveró que 'tendremos la paciencia, la resistencia, y la decisión de esperar a que ese momento llegue, así como de trabajar activamente para que eso ocurra, con la compañía de la amplia mayoría del pueblo estadounidense, de la emigración cubana y de la comunidad internacional'.


