
Nuevos medicamentos antiparasitarios contra afecciones de alta incidencia en América Latina y África, podrían resultar de investigaciones que se realizan en la Universidad de Oriente de esta ciudad.
Actualmente, el joven doctorante Julio Rojas Vargas, profesor de Química de la institución, trabaja en el diseño de fármacos obtenidos a partir de un subproducto del bagazo de la caña de azúcar denominado Furfural. Con esta investigación, resultado del TP2 “Fortalecimiento de las Ciencias Básicas y Naturales para la Innovación”, el académico pretende desarrollar productos contra el Trypanosoma Cruzi, causante de la Enfermedad de Chagas, trastorno parasitario más importante de América Latina; contra el Trypanosoma Brucei, transmisor de la Enfermedad del Sueño, que afecta a la población africana; y contra la Lesmania, parásito que ocasiona Leishmaniasis y causa unas 30 000 muertes cada año.
A decir del especialista, estas afecciones presentan altos niveles de infestación y son tres de las trece más desatendidas en el planeta. En una entrevista con el sitio digital La Tablilla, Rojas Vargas señaló que su propósito es diseñar, sintetizar y estudiar la actividad biológica del medicamento, con la finalidad de que combata el parásito con una toxicidad mínima para el organismo humano. “Aspiramos a obtener la patente e introducirlo en la industria farmacéutica cubana. En el caso específico de la Leishmania, se trabaja conjuntamente con el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí, de La Habana”, añadió.
Con el financiamiento provisto por el proyecto Vlir, ha sido posible realizar las caracterizaciones de los compuestos químicos. Según el insvestigador, en Cuba se sintetiza y purifica el compuesto, dejándolo listo para caracterizaciones con determinadas técnicas químicas y espectroscópicas.
“En el Instituto Rega de la Facultad de Ciencias Farmacéuticas de la Universidad de Lovaina, realicé la espectrometría de masa para la caracterización y otros procedimientos con tecnología de avanzada. Una parte de esta investigación, específicamente algunos estudios de actividad biológica, se hicieron en la Universidad de Amberes. Se aprende mucho, y el intercambio académico al que he tenido acceso en Bélgica ha sido fundamental para la investigación”.
Una ventaja es que la materia prima para la fabricación de estos productos es de procedencia nacional.
“Los compuestos identificados son Imidazoles, se obtienen a partir del bagazo de la caña de azúcar, del cual se extrae el Furfural. A partir de este subproducto obtenemos una serie de familia de Imidazoles, y se crea una familia de compuestos, de los cuales se estudia la actividad biológica. No hemos precisado si será un sólo fármaco, pero por el momento ya están identificados al menos dos compuestos con acción inespecífica que pudieran ser empleados contra cualquiera de los tres parásitos estudiados”, concluyó.
Otros estudios que se realizan en la Universidad abordan el diseño de compuestos con actividad antituberculosa, antifúngica y antiparasitaria. Se pretende, además realizar aportes al combate de determinados hongos que afectan la agricultura en el país.