…Porque lactar es amar

Categoría: Titulares
Escrito por Odette Elena Ramos Colás / Foto: Periódico Escambray
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lactar y amar

En los últimos tiempos son frecuentes en nuestros medios de comunicación, los mensajes que promocionan y divulgan la importancia de la lactancia materna a libre demanda y de forma exclusiva en los primeros seis meses de vida del bebé, y complementada hasta los dos años de edad.


Sin embargo, según datos del Ministerio de Salud Pública, específicamente de la parte correspondiente al Programa de Atención Materno Infantil (PAMI), de máxima prioridad en el país, solo el 33% de los niños cubanos recibe lactancia materna exclusiva en el tiempo reglamentado, por lo que no se logra una verdadera adherencia a este importante alimento.
Lo anterior está muy relacionado con varios mitos y creencias que existen en nuestra sociedad, los cuales tienen que ver con el tamaño de los pechos, la “calidad de la leche”, el estrés, el “dolor” que pudiera causar el amantar, posibles deformaciones en el cuerpo, y otras... A veces son solo pretextos.
La mayoría de estas cuestiones resultan falsas. En primer lugar, todas las mujeres producen la leche que sus hijos necesitan, eso sí, precisan de una dieta equilibrada y de la succión constante del bebé, que es lo que garantiza mayor producción de leche y un buen acople del infante para que el proceso no duela.
La lactancia materna contribuye a la pérdida de peso de la madre luego del parto, y ofrece menores riesgos a esta de padecer diabetes o cáncer de mama y ovario. Esta actividad es la primera vacuna del bebé al nacer y lo inmuniza contra innumerables enfermedades.
Su eficacia está demostrada, sin embargo, todavía es elevado el número de madres que antes de los seis meses introducen alimentos a sus bebés, y de otras que incluso, no los lactan nunca, lo cual evidencia la necesidad de un mayor trabajo educativo y divulgativo.
No hay excusas para dejar de amamantar cuando científicamente no existe causa que lo impida; la importancia de este proceso es tal, que para las madres enfermas de VIH/Sida, u otras afecciones (pocas) que les imposibilian dar el pecho a su hijo, el sistema de salud ha implementado los Bancos de Leche Humana, donde asisten donadoras de este producto, de modo que llegue a todo aquel que lo necesite.
En Santiago de Cuba, el Banco de Leche Provincial se ha volcado hacia distintas las comunidades, para facilitar la recogida y posterior almacenamiento. La leche materna no caduca, es ecológica, y posee todos los nutrientes que el recién nacido necesita para alimentarse; con esta no le hace falta ni agua.
El pecho se puede dar hasta que la madre y el lactante lo decidan; porque amamantar es amar, y toda la sociedad, la familia, la pareja... deben apoyar esta actividad.

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