La vida dijo Gabriel García Márquez- no es sino una continua sucesión de oportunidades para sobrevivir.
Ahora que solo nos separan horas para que finalice el año 2017, y generalmente tomamos como medidor esos 12 meses, miramos hacia atrás y al futuro, me permito convidarlos a reflexionar.
Hace muchos años, una persona que admiro mucho me escribió en una dedicatoria que decía: “Vive hoy como si fueras a morir mañana”. En mi adolescencia acepté su mensaje, mas con el paso de los años es que lo he interpretado en toda su magnitud.
Este 2017, como casi todos, ha sido de intenso trabajo, de limitaciones, de escaseces, pero también, de avance en la infraestructura de Santiago de Cuba; eso lo reconocen los nativos y foráneos, y sentimos orgullo de ser los protagonistas.
Sin negar los lunares y con los pies sobre la tierra, pues casi siempre tenemos más de un estrés que nos permite medir nuestra capacidad para sobreponernos y avanzar, también le recomiendo mirar a nuestro lado, así nos daremos cuenta de que tenemos también muchas, pero muchas luces que nos deben llenar de optimismo y confianza.
Cuando la vida le presente razones para llorar, demuéstrale que tiene mil y una razones para reír, para seguir adelante. Es que no debe ser de otra manera pues como sentenció John Lennon “La vida es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes”, por tanto somos nosotros mismo los encargados de darle energía positiva.
Debemos aprender a aprovechar los momentos felices, porque el ser humano no recuerda días, sino los momentos gratos de un día determinado.
Es tradición del santiaguero indagar si la bandera que se iza a las 12 de la noche cada año en el parque Céspedes, ondea o no, pues existe la concepción de que si ondea será un buen año. Y no descarto su valía, pero téngase en cuenta que uno de los momentos más difíciles y recientes fue el paso del huracán Sandy, que nos destruyó; sin embargo, a fuerza de trabajo, optimismo y mucha confianza en nosotros mismos, vamos saliendo adelante.
Dijo un poeta español que “La vida es dulce o amarga; es corta o larga. ¿Qué importa? El que la goza la halla corta, y el que la sufre la halla larga”.
Por eso lo invito a que en estas últimas horas de 2017 apueste por una vida dulce y larga; aparte los temores, piense en grande, en celebrar en familia porque tenemos también muchas cosas buenas para alzar una copa y darnos un fuerte abrazo. No lo olvide, la vida lo es todo, pero se va. Vivámosla intensamente. Feliz 2018.