Debaten sobre desafíos de la cardiología pediátrica en Cuba

Categoría: Titulares
Escrito por Indira Ferrer Alonso / Imagen : Internet
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Haber logrado en 2017 una reducción de las muertes por cardiopatías congénitas (0.8 %) sin precedentes en Cuba, y contribuir así a que se registrara la tasa de mortalidad infantil más baja de la historia de este país (4.8 por cada 1000 nacidos vivos), es un mérito de la red cardiopediátrica, y a la vez un desafío que impone optimizar los servicios de esa especialidad.


Así trascendió durante la primera sesión de la trigésima Reunión de la Red Cardiopediátrica Nacional, que tuvo lugar en Santiago de Cuba.
En el encuentro los cardiopediatras, genetistas, cirujanos y funcionarios del Programa de Atención Integral Materno-Infantil de todas las provincias debatieron sobre las dificultades que persisten en su labor y propusieron soluciones a fin de mantener este logro científico.
De ahí que uno de los temas más analizados haya sido la necesidad de lograr una proyección social más efectiva en la prevención de las anomalías del aparato cardiovascular que pueden producirse durante la gestación, si las mujeres en edad fértil presentan factores de riesgo.
En este sentido, la doctora Tania Rosa González, jefa de la Red Cardiopediátrica de La Habana, llamó la atención sobre la necesidad de lograr que las mujeres en edad fértil planifiquen el embarazo bajo la orientación del médico.
También, el cirujano cardiopediátrico Eugenio Selman Housein Sosa, director del Cardiocentro Pediátrico William Soler (institución rectora de la atención cardiológica a niños en Cuba), aseguró que uno de los desafíos actuales es preparar a más médicos para fortalecer la asistencia en territorios como Artemisa, Mayabeque e Isla de la Juventud, entre otros.
“Organicen en las provincias cursos de entrenamiento con perfil cardiopediátrico y nosotros garantizamos la participación de los especialistas del ‘William Soler’. Así tendremos cardiólogos y neonatólogos, capacitados para manejar patologías asociadas a malformaciones congénitas en recién nacidos”, señaló.
Housein refirió además la posibilidad de que médicos de todo el país cursen diplomados en cardiopediatría en la institución que dirige; e insistió en los beneficios que una vasta preparación del personal generaría en términos de diagnóstico.
Precisamente ese fue otro de los puntos fundamentales de la agenda: la efectividad del diagnóstico prenatal y la calidad del asesoramiento médico a la familia, y especialmente a la gestante cuyo feto presenta una malformación en el aparato cardiovascular.
“Tenemos que estar cada vez más preparados profesionalmente y asesorar a la familia con un estricto apego a la ética y a la cientificidad del diagnóstico, para que tenga la mayor información posible sobre las consecuencias y el pronóstico de esa cardiopatía congénita y pueda decidir si continúa la gestación o no.
“Y en el caso de que la madre quiera tener al bebé, tenemos que estar capacitados para ofrecerle los tratamientos intervencionistas, quirúrgicos, rehabilitadores, y de todo tipo que ese paciente requiera; no solo para lograr supervivencia, también calidad de vida”, dijo la doctora Herminia Palenzuela, coordinadora de la Red Cardiopediátrica Nacional.
Otro asunto al que los cardiopediatras cubanos prestaron especial atención fue a la organización y sistematicidad del seguimiento cardiológico a pacientes adultos que presentan anomalías congénitas del aparato cardiovascular.
Todas las provincias presentaron sus informes sobre los resultados de la asistencia cardiológica a niños durante 2017. Además, especialistas del Cardiocentro Pediátrico William Soler impartieron conferencias de actualización sobre cateterismo intervensionista, miocardiopatías y el uso del Sildenafil. Hubo un taller de diagnóstico prenatal y un homenaje a cardiólogos destacados.
La cita, que se realizó en Santiago de Cuba como reconocimiento a la notable calidad de la cardiopediatría local, culminó en la tarde de ayer.

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