
Ubicada en las montañas del asentamiento sanluisero de La Caoba, la Unidad Básica de Producción Cooperativa (UBPC) del mismo nombre, perteneciente a la Empresa Agroforestal de este municipio santiaguero, fué uno de los centros productivos más destacados del territorio en la cosecha cafetalera 2017-2018.
Los buenos resultados de la unidad están sustentados en gran parte por el valioso material humano que posee, con avezados agricultores con varias cosechas cafetaleras a cuestas, que laboran para mantener la tradición de un territorio donde café es la palabra de orden.
Por otra parte las lluvias y las favorables condiciones climatológicas también favorecen las plantaciones y por consiguiente los resultados productivos en una estructura campesina de vanguardia que cuenta con fondo de tierra de 145 hectáreas, de ellas 68 destinadas al café, 53 en producción y 15 en desarrollo por rehabilitación y renovación.
Margenis Pelegrín Pineda, presidente de la estructura cafetalera en declaraciones a medios locales, valoró la cosecha de satisfactoria y ratificó los compromisos para la cosecha cafetalera 2018- 2019, donde tienen como meta aportar, según el programa de desarrollo cafetalero, 23 mil latas del cerezo.
Entre las acciones de la UBPC La Caoba se mantiene insertada en el Movimiento de los 100 quintales oro por caballería, grupo que potencia la alta productividad por hectárea y que estimula la calidad del producto para hacerlo cada vez más competitivo a nivel internacional y propiciar una apertura a nuevos mercados.
En esta cooperativa, aunque el café es la tarea principal, se fomenta también la apicultura, la ganadería y la producción de cultivos varios: viandas, hortalizas, granos y frutales, contribuyendo de forma decisiva al programa de alimentos de la provincia.
Mantener un estándar de primera calidad de más del 70 % del café recogido y seguir aplicando el proceso de renovación, que ha dado un nuevo impulso a las plantaciones, son algunas de las principales aspiraciones en el territorio.
Es también gracias al proceso de renovación de los cafetales, que hoy podemos hablar de resultados superiores, pues en términos municipales, en el actual año de 248 hectáreas, se renovaron 152 de café arábigo y 96 de robusta, pues la intención también es incrementar la variedad arábigo, ya que antaño San Luis era un verdadero emporio cafetalero y La Caoba era la denominada joya de la corona.
Los resultados en constante mejoría son también gracias a los usufructuarios, los recolectores de la zona, así como a los estudiantes de las escuelas de la comunidad y del municipio, quienes contribuyeron para recoger el grano y cumplir con lo planificado, reafirmando la idea de que en San Luis, el café es una tarea de todos.