
Por estos días las personas que ya peinan canas en Santiago de Cuba evocan las primaveras de su juventud, cuando las lluvias de mayo hacían reverdecer los campos y daba gusto apreciar los colores, los sabores y los volúmenes de cosechas tradicionales que hacían las delicias en la mesa del cubano.
Tras años de sequía, la gente de la llamada tierra caliente, agradece los aguaceros y las buenas noticias que, en materia de beneficios a la producción agrícola y pecuaria, llegan desde los polos productivos del territorio.
El incremento en la producción de leche es una de esas consecuencias favorables de las precipitaciones; y es que los campesinos santiagueros integrados a las Cooperativas de Créditos y Servicios (CCS) y a las Cooperativas de Producción Agropecuaria (CPA) aportan actualmente un promedio de 100 000 litros, que venden al estado; cifra que constituye el 60 % del total del territorio.
Más de 200 bodegas en comunidades rurales se abastecen con leche fresca que proveen los ganaderos locales, y que se destina a los niños menores de siete años, a personas enfermas y a embarazadas.
La buena situación se debe a que el ordeño crece a tenor del incremento de los pastizales, beneficiados por la acumulación de agua en fuentes superficiales; lo cual impacta positivamente la alimentación de las reses.
En una entrevista concedida a la ACN, el presidente de la ANAP en el municipio de Santiago de Cuba, Tainier Dublón, explicó que a pesar del aumento en la entrega del nutritivo producto, aún no se logran los volúmenes óptimos; no obstante, se cumplen los contratos con los productores, y la comercialización se realizan con mayor celeridad y aseguramientos.
En Santiago de Cuba el 93 % de los rebaños vacunos pertenecen al campesinado, de ahí que su organización, la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños y la dirección de la Agricultura aúnen esfuerzos para promover el uso eficiente de los recursos disponibles; y la diversificación de las producciones.
En este sentido, constituyen prioridades temas como garantizar el alimento a los animales, aplicar los avances e innovaciones de la ciencia y la técnica y fomentar los programas de agricultura urbana y suburbana en el territorio.
Los ganaderos de esta provincia se han propuesto superar los volúmenes de leche que actualmente venden a dependencias de los ministerios de la Industria Alimentaria y de Comercio Interior. Una aspiración que podría alcanzar matices tan halagüeños como los que traen las lluvias de mayo, si continúan comportándose favorablemente las aguas del período húmedo.