
Santiago de Cuba es una provincia que crece constantemente, por lo que sus municipios y su ciudad capital cabecera, muestran hoy a lugareños y visitantes una cara rejuvenecida, para este resultado mucho esfuerzo de locales, compatriotas y de las autoridades del Gobierno, bajo la supervisión del Partido Comunista de Cuba se ha vertido, en particular, el sector de la vivienda, depositario de una atención especial como en cualquier urbe, está recibiendo un impulso.
Cuando una familia está necesitada de techo seguro, para sus miembros cuenta más su privación que los miles de casos resueltos, por eso el esfuerzo no se detiene aun cuando el 84% de las afectadas por daños meteorológicos (huracán Sandy) estén solucionadas. Vale recordar que cinco años y siete meses atrás fueron dañadas 171 mil 380 viviendas, el 52.2% del fondo habitacional de la provincia, de estas 15 mil 889 derrumbes totales y 22 mil 177 parciales, además de otras tantas con daños en las cubiertas.
Con el trabajo de los santiagueros, el apoyo de hermanos del resto del país y la utilización de diversas tecnologías de construcción seguras, ha ido paliándose la situación y puede hablarse de 143 mil 692 casas cuyas afectaciones han sido solucionadas, entre estas el 38% de los derrumbes totales, el 84% de los derrumbes parciales y el 98% de las afectaciones parciales a las cubiertas (techos).
El programa de construcción de viviendas que se extiende hasta el año 2030 en la provincia de Santiago de Cuba, en el 2018 cuenta con un plan de 2 mil 494 que aparejado a un extra de 2 mil 600 de Tipología IV para la solución de casos precarios, pretenden ir atenuando el déficit de 101 mil 200 casas en la creciente provincia donde además se necesita eliminar más de 20 barrios insalubres y cuarterías de la ciudad.
Una característica de la vorágine constructiva que envuelve a los santiagueros es la diversificación de las tipologías constructivas, por ejemplo los diseños Forsa (venezolano, ecuatoriano y colombiano), así como los VHICOA, GPS, Cometal, Ferrocemento, Sandino y las convencionales, lo cual permite construir teniendo en cuenta las características de cada entorno en particular y aumentar el número en dependencia de la disponibilidad de materiales de construcción, y esto define planes, fechas y alcance.

Hoy se trabaja con intensidad en nuevos asentamientos como El Carmen, La República, Aeropuerto II Frente y Jutinicú en Songo-La Maya, sumando una totalidad de 281 viviendas que están previstas terminarse antes del 26 de Julio, además de una comunidad agrícola que cuenta con 82 casas en la otrora escuela Hermanos Marañón en las afueras de la ciudad de Santiago de Cuba; otras 60 están planificadas para los últimos meses del año, y en
.cada municipio trabaja en asentamientos que totalizan las 782 viviendas.
A todos estos logros se suma la impermeabilización de 600 edificios multifamiliares, el cambio de las redes hidrosanitarias de 450, la rehabilitación integral de 480 en los diferentes centros urbanos de la capital provincial y de los municipios, además de la eliminación de 16 mil 900 pisos de tierra.

Otro tanto lo constituyen los montos en subsidios para la construcción de viviendas y la bonificación del 50% del costo de los materiales como medida gubernamental para permitir el acceso a las familias de menos poder adquisitivo con 526.3 millones de pesos y otros beneficios hasta alcanzar en la última contabilización 1 168.8 millones de pesos.
Los santiagueros están conscientes de que queda mucho por construir, pero trabajan junto a la dirección del Gobierno y el Partido Comunista de Cuba; el orgullo de ser de esta tierra conduce a un pueblo que nunca deja de confiar en la dirección de su país y su Revolución, la que sostiene con cada jornada, hoy la motivación crece porque se aproximan celebraciones de aniversarios de hazañas que hicieron posible el presente como el 65 del Asalto a los Cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes y 60 del Triunfo de la Revolución.