Dos fenómenos mundiales: la trata de personas con fines de explotación sexual y la prostitución, resaltaron entre las novedades temáticas que desde diferentes ópticas de prevención, debaten investigadores, especialistas y promotores de salud, presentes en el XV Simposio Internacional de Masculinidades y VIH, con sede permanente en la ciudad de Santiago de Cuba.
Estas formas de esclavitud, de esencias multicausales asociadas a factores socioeconómicos, culturales y otros, atentan contra los derechos y el desarrollo de las personas. Así quedó evidenciado en la conferencia inaugural del evento ofrecida por la M.Sc. Katia Cobarrubias, Gerente de los Proyectos del Fondo Mundial de Lucha contra la Malaria, el Sida y la Tuberculosis del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud) en Cuba.
"La trata de personas con fines de explotación sexual es un fenómeno en pleno crecimiento a nivel mundial que está afectando principalmente a mujeres y niñas, aunque también es notable la tendencia a crecer de la participación de hombres y niños a nivel internacional.
“Es un tema que está hoy en el mismo centro de las discusiones sobre los derechos de las personas, que además se ha incluido de manera explícita en la Agenda 20-30 para el Desarrollo Sostenible.
“Varios de los objetivos de esta agenda que invita a los países a apostar por el desarrollo de manera inclusiva e integradora, abordan este tópico e invitan a los países a eliminar este flagelo, favoreciendo la creación de empleos dignos, el fortalecimiento de las instituciones y de los marcos legales relacionados”, explicó Cobarrubias.
Del mismo modo, durante la conferencia se expusieron los vínculos de este fenómeno con las masculinidades, y cómo las desigualdades de género determinan el comportamiento donde las mujeres son víctimas por su vulnerabilidad socioeconómica, su edad, su nivel sociocultural y su situación migratoria irregular; mientras que los hombres son, en general, los victimarios y los que promueven las dinámicas de la trata de personas con fines de explotación sexual a nivel internacional.
“También podemos afirmar que las relaciones de dominación y subordinación que responden a esa masculinidad patriarcal y hegemónica, tienen mucho que ver con la manera en que este fenómeno se está manifestando. Por eso recalcamos la necesidad de pensar y promover acciones de prevención que desmonten estos estereotipos de la masculinidad hegemónica: con mujeres víctimas y hombres victimarios o promotores de la trata.
“En este sentido está latente la necesidad de diseñar e implementar políticas públicas que sean sensibles a género y que promuevan también el respeto hacia las mujeres y hacia otros hombres”, argumentó la Máster en Ciencias.
Mucho tiene que ver este tema con el VIH, eje transversal del Simposio, pues las personas atrapadas en las redes de la trata de personas con fines de explotación sexual también son vulnerables a contraer este peligroso virus, y por tanto son importantes las respuestas integradas de prevención tanto para la prostitución y la trata, como para el VIH/Sida.