El maestro Martín Piecuch y la chellista Gabriela Nardo con la Sinfónica de Oriente en la Sala Dolores

Categoría: Titulares
Escrito por M.Sc. Miguel A. Gaínza Chacón / Fotos: Archivo
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El maestro Martín PiecuchSantiago de Cuba, junio 17.- Como un acontecimiento trascendental califican instrumentistas y conocedores de la música clásica en Santiago de Cuba la presencia aquí del maestro norteamericano Martín Piecuch, director invitado de la Orquesta Sinfónica de Oriente, en una gala que tuvo como solista invitada a la chellista Gabriela Nardo López anoche, en la Sala de Concierto Dolores de esta ciudad.


Piecuch repite su paso por el escenario de la prestigiosa “Dolores” en el centro histórico de la urbe santiaguera, pues la semana pasada dirigió allí mismo a la Banda Provincial de Conciertos que usualmente actúa en el Parque Céspedes, frente a la Iglesia de la Catedral y el edificio del Ayuntamiento.
Con Piecuch al frente, durante la semana el programa de la velada ha sido ensayado con vehemencia por los maestros instrumentistas de la “Sinfónica de Oriente”, de manera que definitivamente el público disfrutó de “Fanfare for the Common Man”, de Aaron Copland; “Concierto para cello y Orquesta”, de Edward Elgar, y “Obertura Festiva”, de D. Shostakovich, en la primera parte del concierto.
El segmento final de la velada estuvo formado por la “Sinfonía nro. 1 en Do Mayor”, de Georges Bizet; la marcha “Stars y Stripes Forever”, de John Philip Sousa, y “Amanzing Grace”, con arreglo de Donald Sosin.
Los calificativos tan elogiosos sobre el Director norteamericano, expresados por varios maestros de la “Sinfónica de Oriente”, tienen como base no solo el trabajo tan arduo realizado en esta ciudad por el maestro Martín Piecuch sino, además, por currículo de esta personalidad del pentagrama internacional.
Piecuch, director invitado permanente de la Filarmónica de Moscú, de la Orquesta de San Petersburgo y de la Ópera de la misma ciudad, ha realizado 19 giras de conciertos en Rusia y se presenta dos meses cada año en países latinoamericanos, de ahí que visitó Cuba por primera vez al cierre de 2016 como saxofón alto con el grupo de jazz afrocubano de Arturo O´Farrill.
Con un largo historial en el pentagrama, Piecuch también ha sido director invitado de las orquestas y Óperas de Archangelsk, Krasnoyark, Omsk, Yakutsk, Khabarovsk Vladivostok y Yuzhno-Sakalinsk, y además, es el primer director estadounidense con la condición de Director Invitado Permanente; también, en 2005 fue distinguido en la premier rusa del “Pájaro de Fuego”, de Igor Stravinsky, y el Ministro de Cultura de Rusia le confirió la Medalla de Bronce.
Precisamente, de su currículo tan extenso son estos datos: “fuera de Rusia ha dirigido la Orquesta Nacional de Seúl, en Corea del Sur; la Filarmónica de Hradlec Králové, en la República Checa, y la Filarmónica de Vogtland de Greiz, en Reichenbach, Alemania”.
En Estados Unidos, Piecuch desde 1990 a 1998, fue director musical y conductor de la Orquesta Sinfónica de Washington.
Igualmente, ha dirigido la Orquesta Bohuslava Martinu, en Zlin, República Checa y la orquesta de la Radio y Televisión de Ucrania.
Como parte de su incesante bregar por escenarios del mundo, el maestro Martín Piecuch tiene en su haber más de 20 giras de conciertos en Alemania y Austria; ha dirigido en el Kennedy Center, en Washington DC, a la Orquesta de la Universidad de Indiana en Bloomington y a la Orquesta Sinfónica de Danville.
Se agregan al prontuario del Maestro, sus más de 800 presentaciones en el Kennedy Center, el Conservatorio Nacional de Música de Ciudad México, el Carter Barron, y la Compañía American Light Ópera y el Wolf Trap, donde fue el primer director residente, gerente de orquesta y maestro de coro.
Piecuch ha sido director musical y conductor de la Orquesta Sinfónica de la Ópera Cívica de Washington y Conductor de la Sociedad Coral de Alejandría; dirigió el coro Aldersgate, y en 1996 la Premier Mundial de la Ópera China Lan Ying en el Kennedy Center, la primera de 10 colaboraciones con su esposa Elizabeth Falk, quien es directora de escena en Broadway. El matrimonio vive en New York y en Stonington Connecticut.

El director de orquesta Martín Piecuch
Añade el currículo de Martín, que en septiembre del 2001 debutó en la Sociedad para la Cultura Ética de Nueva York, con un ciclo de obras de Puccini, Schiacchi y Messa di Gloria.
Puntualiza, que Piecuch, nacido en Waterville, Maine, donde comenzó su carrera profesional como saxofonista de la banda de la Marina, es también un virtuoso solista: hizo cinco años de Bachiller en Música en cada uno de los siguientes instrumentos: fagot, oboe, clarinete y saxofón.
Finalmente, Martín se graduó con el Summa Cum Laude (locución latina que quiere decir con máximas alabanzas o excepcionalmente, e indica un nivel de desempeño poco común con el que se ha obtenido un grado académico universitario, usualmente el Doctorado). Mereció el grado de Master dirigiendo la Orquesta.
Piecuch fue saxofonista solista de la orquesta Sinfónica Nacional desde 1963 hasta 1992, bajo la dirección de figuras famosas como Aaron Copland, Antal Dorati y Julius Rudell. Además, ha acompañado a Bervely Sills, Henry Mancini, Dinah Shore, Johny Mathis y Anthony Newley en el Kennedy Center, el Wolf Trap y los Teatros Nacional y Ford.
Como profesor es muy exigente y ha impartido clases magistrales en el Conservatorio Nacional de Música de Ciudad México, en la Academia Sibelius, en Helsinki, Finlandia, y en otra docena de países.
CON LA CELLISTA GRABIELA NARDO
En el concierto en la Sala Dolores, la Sinfónica de Oriente dirigida por el maestro Martín, tuvo como solista invitada a Gabriela Nardo López, habanera de 26 años, quien a los cinco años ya estaba en la Cantoría Solfa de la Scola Cantorum Coralina dirigida por la maestra Mailán Ávila.
Nardo López siguió después en la Escuela elemental de Música Manuel Saumell en la especialidad de violoncello con la maestra Arelis Zaldívar obteniendo buenos resultados que le permiten participar en los concursos provinciales Amadeo Roldán, ocupando el primer lugar en los años 2002, 2006 y 2008.

La chellista Gabriela Nardo
Se gradúa de la Escuela Nacional de Artes en el año 2009 con título de oro donde fue alumna de la maestra Elia Regina Ramos y en este mismo año obtiene el primer premio del concurso para violoncello de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba.
En el año 2010 comienza sus estudios superiores en la Universidad Mozarteum (Salzburgo, Austria); en 2011 integra la Orquesta joven de Viena y en 2012 forma parte de la Orquesta de la Universidad Mozarteum; a partir del 2013 forma parte de la Asociación Live Music Now de Salzburgo, y de 2015 al 2017 realiza sus estudios de Master en Interpretación en la Universidad de Würzburg, Alemania, donde aparece en el elenco de instrumentistas de la Würzburger Kammerorchester.
CON LA “SINFÓNICA DE ORIENTE”
Con más de medio siglo de trabajo sobre los escenarios cubanos, especialmente los de Santiago de Cuba, la Orquesta Sinfonica de Oriente (OSO) de Santiago de Cuba surgió en marzo de l962, como parte de un movimiento cultural y artístico que la aún joven y triunfante Revolución Cubana desarrolló desde su inicio para ampliar el universo musical nacional e internacional, entre la población de la nación caribeña.

Orquesta Sinfónica de Oriente
Casi cuatro meses luego de creada es que la OSO ofreció su primer concierto como orquesta, y lo hizo en un sitio especial: el Teatro "Mariana Grajales", que pertenecía al antiguo Cuartel Moncada en Santiago de Cuba, un enclave militar que hasta el triunfo de la Revolución el 1 de enero de 1959 constituyó la segunda fortaleza de la tiranía pronorteamericana de Fulgencio Batista Zaldívar. La batuta la llevó el maestro Vicente Bartutis Coello, el primer director de la OSO.
Como reconocen los estudios, el principal objetivo de la orquesta fue llevar al pueblo de las provincias orientales de Cuba y hasta los lugares más insospechados, el conocimiento del arte sinfónico más refinado, que incluyera el repertorio cubano y universal, y así ayudar a elevar nivel cultural, de ahí sus temas estilos barroco, clásico y romántico, incluyendo también obras contemporáneas, haciendo énfasis en la divulgación de obras de autores latinoamericanos y cubanos.
Hoy, 56 años después y con más de tres mil presentaciones en salas de concierto, unidades culturales, centros de estudios y fabriles, y zonas urbanas y rurales de Cuba, la OSO es la agrupación emblemática en el campo musical en Santiago de Cuba; tiene más de 60 profesores intérpretes y una larga tradición de éxitos en el género sinfónico.
La sede de la orquesta es precisamente la Sala Dolores, donde Piecuch y Nardo han realizado los ensayos con la OSO cuya temporada de conciertos comienza cada año en septiembre y termina a finales de julio.

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