La dignidad de ser maestro

Categoría: Titulares
Escrito por David Despaigne Brito (estudiante de periodismo) / Fotos: Del autor
Visto: 1237

educador santiago de cubaQuien visita el aula de la maestra Rosita, puede percatarse de que sus alumnos le brindan mucho amor, porque es lo mismo que ella invierte en ellos. Les brinda confianza en sí mismos y mucho respeto, y refuerza todos sus valores, sobre todo, el de la dignidad.


educador2 santiago de cubaAna Rosa Brito Chaveco, quien lleva defendiendo la humilde labor de educar desde hace 30 años en Ciudad Escolar 26 de Julio, nos dice que: “el amor por la educación en mi surgió desde muy pequeña, siempre sentí ese deseo de enseñar e instruir a las nuevas generaciones y siempre quise hacerlo de la misma forma que me inculcaron a mí. Hoy más que nunca estoy satisfecha con mi carrera, porque he tenido muchos éxitos, muchos logros...”.
Conversando con Sierra Maestra nos cuenta que para ser maestra hay que llevar bien de frente la educación y ser ejemplo de ello, para luego influir en los demás. “La primera vez que estuve frente a un aula sentí orgullo y mucha emoción porque logré mi sueño, lo cual hoy hago realidad, y seguiré patentizando además los sueños de José Martí, de José de la Luz y Caballero”.
Sobre su oficio expresa que: “la carrera no es difícil pero tampoco fácil, ya que conlleva mucha consagración, dedicación y trabajo en horas extras, tenemos que doblegarnos para prestar atención a la familia, a los amigos, a la diversión en un momento determinado, pero nunca debemos dejar de ser educadores donde estemos, no solo en la escuela. Siento que nunca voy a terminar de formarme porque a veces con los mismos niños aprendes cosas nuevas”.
Hoy, a 57 años de que Cuba se declarara Territorio Libre de Analfabetismo, continúan formándose miles de maestros a todo lo largo y ancho del país, a los que Ana Rosa les dice: “Que sientan sobre todo mucho amor, que trabajen con sensibilidad, con pasión, porque para ser maestro lo primero que se necesita es amor por la profesión, para poder entregarse por entero. Que sean el ejemplo en la sociedad, que sean evangelios vivos dignos de imitar para fortalecer y formar esos valores que soñó Martí y que hizo realidad Fidel”.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar