El mayor hospital de la zona oriental de Cuba, el “Juan Bruno Zayas Alfonso”, recibe desde hace meses una reparación capital en cuyo cronograma de ejecuciones se prevé la entrega de varias obras, como saludo al aniversario 60 del triunfo de la Revolución.
Así lo informó a Sierra Maestra, Magdalena Carrión Silva, vicedirectora administrativa de este centro.
“Se terminó un incinerador ecológico para desechos patológicos, la sala de observación del Cuerpo de emergencias y urgencias médicas y el laboratorio de prótesis metálicas; se están rehabilitando seis quirófanos y el teatro de convenciones; además debemos entregar una nueva unidad de cuidados intensivos y un salón de espera para los familiares de pacientes graves”, explicó.
El incinerador ecológico es una de las obras de mayor impacto para la red de hospitales del territorio, pues la instalación está dotada con un moderno equipamiento que permite cremar tres veces por semana unos 400 Kg de restos, generados por intervenciones quirúrgicas, autopsias y abortos.
“El avance es notable: antes, en un quemador, se depositaban los desechos patológicos, se les echaba combustible y a quemar. Había fetidez y humo, ahora, de la chimenea solo salen unas pocas gotas de agua. Solo queda un poquito de ceniza que no representa un riesgo biológico y puede botarse en la basura”, dijo Froilán Velázquez, jefe de Servicios Básicos.
La reparación de la sala de observación del Cuerpo de emergencias y urgencias médicas (Cuerpo de Guardia) no solo proveerá mayor confort a quienes asistan o laboran en este servicio, sino que permite ampliar el número de camas y facilita el manejo de los pacientes.
Según Nelsa Medina Sánchez, jefa de Observación del cuerpo de guardia, esta sala abrirá con 17 camas, cinco más que las que había al momento de la intervención. Además, el remozamiento incluyó la construcción de encimeras para lavamanos, la climatización, la ubicación de protectores para paredes azulejadas y la instalación de paneles para tomas de oxígeno y aspiración central, así como la colocación de falso techo y la pintura del local.
La construcción de una nueva unidad de cuidados intensivos permitirá al hospital rehabilitar la sala existente y de ese modo, en un futuro próximo la institución podrá contar con dos salas de este tipo. A decir de Carrión, una de estas se destinará a las pacientes en estado grave de ginecobstetricia.
Una tarea capital para los directivos del Clínico es el acondicionamiento de un almacén que se convertirá en el salón de espera para los familiares de pacientes graves.
“La mayoría de nuestros pacientes provienen de otros municipios, e incluso aquí tenemos servicios territoriales en los que se atienden personas de otras provincias orientales. Por eso resulta de gran necesidad un local en el que las personas puedan esperar noticias de sus familiares enfermos en condiciones adecuadas: habrá baños, ya no tendrán que estar sentados por los alrededores, e incluso pasar la noche en los pasillos, sin ninguna atención”, comentó la vicedirectora.
Un anhelo de los pacientes y especialistas del servicio de Estomatología se materializará en breve con la apertura del laboratorio de prótesis metálicas, que beneficiará fundamentalmente a los habitantes de El Caney, el 30 de Noviembre, y de los municipios de San Luis y Segundo Frente.
Así lo explicó Alba Velis Pérez, especialista de segundo grado en Prótesis estomatológica: “Este laboratorio de metal va a beneficiar a pacientes desdentados parciales; pretendemos suplir las prótesis de acrílico, muy importante para pacientes alérgicos a ese material; también vamos a ofrecer servicios de prótesis parcial fija para personas con desdentamiento de uno o dos dientes.
“Contamos con el equipamiento idóneo y el personal necesario para ofrecer un servicio de calidad y rehabilitar a los pacientes en el menor tiempo posible.”
Estas obras forman parte de un programa de acciones constructivas en el sector de la Salud, que pretende hacer más funcionales y confortables los servicios asistenciales