En recorrido por el municipio de Contramaestre, llegamos a la estación de alevines Carlos Manuel de Céspedes, donde se incursiona en la reproducción y cría de la langosta de agua dulce, que tiene una gran incidencia en la economía del territorio y de Cuba.
Única de su tipo en el país, se convierte en referencia nacional, como afirmara el Presidente cubano Miguel Díaz-Canel, en su reciente visita gubernamental a ese centro productivo.
Nolberto Arias, director de la estación, comentó: “Por la alta demanda que tiene el crustáceo dentro y fuera del país, ya se incursiona desde hace más de un año en su fomento en ese territorio, como uno de los renglones exportables de esa zona del oriente cubano.
“Este centro de alevinaje tiene previsto exportar entre una tonelada y media de langosta por año, cantidad que se prevé que aumente según crezcan los niveles de captura.
“Los animales se cultivan en dos estanques de aproximadamente 200 metros cuadrados cada uno, los que tienen las condiciones idóneas de temperatura que debe oscilar entre los 28 y 32 grados para incrementar la producción; para 2020 aspiramos a exportar 2.5 toneladas del marisco”.
También, conversamos con Yordán Volpara Vázquez, quien agregó que el 99% de la acuicultura de la provincia de Santiago de Cuba, sale de la estación, ya que es donde se encuentran los reproductores de las diferentes especies como la tenca, la claria, amura, la cachama o colosoma, entre otras.
Un trabajo algo difícil por el cuidado y alimentación que deben tener esos animales para que puedan tener el rendimiento que esperan los langosteros de Contramaestre, que están empeñados en continuar aportando a los ingresos en moneda convertible que tanto necesita el país.